La cárcel protegida por más de 200,000 caimanes, Alligator Alcatraz se ha convertido en un “centro de torturas” por el calor sofocante, comida con gusanos, humedad e insalubridad.

Testimonios de la esposa de uno de los privados de libertad de la temida cárcel revelan que las condiciones son malas e insalubres, razón por la cual se ha pedido ayuda de las organizaciones de los derechos humanos.

La mujer de 36 años, de origen guatemalteco, señaló que su pareja, de 43 años de edad, no ha tenido acceso a un abogado desde que fue detenido y trasladado a Alligator Alcatraz, ubicada en Florida.

Hay demasiados mosquitos“, dijo al iniciar su denuncia sobre la prisión para inmigrantes ilegales que el presidente Donald Trump ordenó reabrir, como parte de sus fuertes políticas migratorias.

La esposa del preso en Alligator Alcatraz indicó que su pareja y sus compañeros están en muy mal estado.  “A veces se va la luz porque usan generadores. Los detenidos están en tiendas de campaña y hace mucho calor. Están en malas condiciones (…) No hay suficiente comida. Los enfermos no reciben medicamentos. Cada vez que le pregunto por su situación, me dice que es muy mala”.

A la denuncia de la familia guatemalteca se suma el audio de un supuesto reo cubano que fue llevado a Alligator Alcatraz. El audio lo difundió El Nuevo Herald, destacando que la comida que les dan a los inmigrantes tiene gusanos.