Brasil.- Una anciana indígena murió luego que los médicos le extrajeran un feto calcificado que tenía en su vientre por más de 30 años y que le provocaba una severa infección.
El caso se viralizó en las redes sociales por los cuestionamientos de los ciudadanos que aseguraron que fue peor la cura que la enfermedad.
Según medios brasileños, la abuelita de 81 llegó a un centro asistencial por una fuerte infección, cuando se le hicieron los exámenes se dieron cuenta de que el feto calcificado provocaba que su cuerpo reaccionara para atacarlo, generándole síntomas como mareos, dolor de cuerpo y otros.
La paciente brasileña residía en un municipio de Aral Moreira, zona indígena alejada de la ciudad. “La anciana se dirigió al centro inicialmente por una infección grave, por lo que le realizaron una tomografía en la zona pélvica y fue cuando el equipo médico descubrió que la mujer tenía un feto calcificado”, se informó.
Expertos explicaron que la indígena padecía de litopedia desde hace 30 años, condición relacionada cuando un óvulo que se fertiliza fuera del útero deriva en la muerte del feto y su posterior calcificación.
La paciente no se enteró de que el feto calcificado porque el embarazo es asintomático y no se diagnostica hasta que se hacen radiografías.
“El sistema inmunológico de la madre reconoce al feto como un objeto extraño y para protegerla de una infección, reacciona calcificándolo, mientras ocurre la deshidratación de los tejidos”, se explicó sobre la litopedia que le provocó la muerte a la abuelita indígena.
Desafortunadamente, la anciana de 81 años no soportó la cirugía que se realizó el 15 de marzo.