Arabia Saudita comenzó a disminuir el gasto en varios de sus ambiciosos megaproyectos impulsados bajo la estrategia “Visión 2030”, promovida por el príncipe heredero Mohammed bin Salman (MBS). El plan, presentado hace una década, buscaba transformar al reino con ciudades futuristas, tecnología avanzada y una economía menos dependiente del petróleo.

Las propuestas captaron atención mundial por sus diseños innovadores y millonarias inversiones financiadas por el Fondo de Inversión Pública saudita, uno de los más grandes del mundo. Sin embargo, a solo cuatro años de la meta establecida, algunos proyectos enfrentan ajustes financieros y retrasos.

Entre las razones se encuentran la caída de los precios del petróleo registrada antes del actual conflicto en Medio Oriente, así como la incertidumbre económica derivada de la guerra en la región. A esto se suma que la inversión extranjera esperada para apoyar estas iniciativas no alcanzó los niveles proyectados por las autoridades sauditas.

Aunque el reino mantiene su intención de modernizar su economía y posicionarse como un centro tecnológico y turístico global, expertos consideran que algunos planes deberán ser replanteados para adaptarse a la realidad económica actual.

Arabia Saudita estaría presionando a Trump para que continúe la guerra con Irán