NAIROBI, Kenia (AP) — El impacto energético mundial de la guerra con Irán está llevando a algunos países de Asia y África a aumentar la generación de energía nuclear y está impulsando planes de energía atómica en países no nucleares en ambos continentes.

Asia, destino de la mayor parte del petróleo y el gas natural de Oriente Medio, fue la primera región y la más afectada por el bloqueo de las rutas marítimas por las que circulan esos combustibles, seguida rápidamente por África. Estados Unidos y Europa también sienten la presión, ya que el conflicto está elevando el costo de la energía.

Las autoridades de los países de Asia y África con centrales nucleares están incrementando su producción mientras se apresuran a conseguir suministros energéticos a corto plazo, mientras que los no nucleares aceleran sus planes atómicos a largo plazo para protegerse de futuras crisis de combustibles fósiles.

La energía nuclear no es una solución rápida para la crisis energética actual. Desarrollar energía atómica puede llevar décadas, especialmente para las naciones que se inicien en ese campo. Pero los compromisos a largo plazo con la energía nuclear que se asuman ahora probablemente la consolidarán en las futuras combinaciones energéticas de los países, señaló Joshua Kurlantzick, del Council on Foreign Relations.

En Asia, la guerra con Irán está empujando a Corea del Sur a aumentar la generación nuclear, mientras en Taiwán se debate reactivar reactores que estaban fuera de servicio. En África, los planes a futuro para construir reactores han cobrado urgencia, y Kenia, Ruanda y Sudáfrica han reafirmado su apoyo.

La energía nuclear aprovecha la energía liberada cuando el núcleo de un átomo, como el uranio, se divide en un proceso llamado fisión. A diferencia de los combustibles fósiles, no libera dióxido de carbono, que provoca el cambio climático. Pero genera residuos radiactivos potencialmente peligrosos, una de las razones por las que muchos países son cautos con este tipo de energía.

La guerra ha acelerado un “renacimiento nuclear” global, afirmó Rachel Bronson, del Bulletin of the Atomic Scientists, a medida que los países buscan una salida a los riesgos de los mercados de combustibles fósiles.

Hay 31 países que usan energía nuclear, que aporta alrededor del 10% de la electricidad mundial, según el Organismo Internacional de Energía Atómica, que apunta que otras 40 naciones están considerando la tecnología o preparándose para construir una central.

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Asia, muy afectada, avanza en materia nuclear

En Asia, donde los esfuerzos de triaje energético van desde un mayor uso del carbón a la compra de crudo ruso, los países con capacidad nuclear buscan obtener más de sus reactores.

Corea del Sur está aumentando la generación en sus centrales y acelerando el mantenimiento en cinco reactores fuera de servicio, con reinicios previstos para mayo.

Taiwán y Japón están revirtiendo las políticas que cerraron instalaciones nucleares tras el accidente nuclear de Fukushima en 2011, cuando un terremoto y un tsunami inutilizaron el suministro eléctrico que enfriaba los reactores.

Taiwán está considerando el proceso, que puede durar años, de reactivar dos reactores debido a la crisis actual, lo que requerirá inspecciones minuciosas, controles de seguridad y verificaciones de los sistemas de control.

Desde el inicio de la guerra, la primera ministra del país de Asia, Japón, Takaichi Sanae, ha firmado un acuerdo de 40.000 millones de dólares con Estados Unidos para la construcción de un reactor, otro de reciclaje de combustible nuclear con Francia y prometió cooperación nuclear a Indonesia. Tokio reactivó en enero la mayor central nuclear del mundo, el complejo Kashiwazaki-Kariwa.

Las renovables, como la solar y la eólica, tienen más sentido que la nuclear en términos de asequibilidad y seguridad energética, según Michiyo Miyamoto, del Institute for Energy Economics and Financial Analysis, con sede en Estados Unidos.

Aunque la guerra con Irán también está impulsando el interés de consumidores y gobiernos por la energía renovable a nivel mundial y en Japón, los costos de la electricidad, que alcanzan máximos históricos, combinados con la crisis actual, están inclinando la opinión pública japonesa hacia la aceptación de la energía nuclear, agregó.

En el sur de Asia, Bangladesh se apresura a poner en marcha nuevos reactores construidos por la corporación nuclear estatal rusa Rosatom. Entonces espera que suministren a la red nacional 300 megavatios para este verano, aliviando parte de la presión derivada de la actual escasez de gas.

Por su parte, Vietnam firmó en marzo un acuerdo con el Kremlin para levantar dos reactores de diseño ruso.

Filipinas, acaba de declarar una emergencia energética nacional, también está considerando reactivar una central construida tras la crisis petrolera de 1973 que nunca entró en funcionamiento.

“Espero que hayamos aprendido la lección”, manifestó Alvie Asunción-Astronomo, del Instituto Filipino de Investigación Nuclear. La guerra con Irán está “dando el empujón necesario a lo nuclear”.

África, a diferencia de Asia, expresa ambiciones atómicas

El alza vertiginosa de los precios de la energía y los cortes de electricidad en África, derivados de la guerra con Irán, están provocando llamados públicos a la cooperación nuclear y un renovado interés en planes de energía nuclear a largo plazo, en marcha en más de 20 de las 54 naciones del continente.

Considerada un mercado en crecimiento para la energía atómica, los países con capacidad nuclear —incluyendo Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Corea del Sur— están presentando tecnología avanzada como los pequeños reactores modulares, o SMR por sus siglas en inglés, como solución a la escasez de energía.

Estos reactores modulares son una alternativa más barata y compacta a las centrales a gran escala.

Aunque sus defensores los promocionan como una opción más rápida, aún así los proyectos pueden tardar años. Kenia, por ejemplo, planea poner en funcionamiento un pequeño reactor modular en 2034, tras iniciar la primera fase en 2009.

El mes pasado, Justus Wabuyabo, de la Agencia de Energía y Nuclear de Kenia, afirmó que “la energía nuclear ya no es una aspiración lejana para los países africanos, es una necesidad estratégica”.

En una cumbre convocada por el organismo de supervisión nuclear de Naciones Unidas en marzo, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, dijo que África será “uno de los mercados globales más importantes” para los reactores más pequeños en los próximos años.

Este tipo de instalaciones, que pueden ofrecer energía de base escalable y de bajas emisiones, se consideran una solución a la creciente demanda eléctrica en África, a la fragilidad de sus redes eléctricas y a su excesiva dependencia del diésel importado.

En la misma línea, Loyiso Tyabashe, de la Corporación Sudafricana de Energía Nuclear, dijo que los SMR podrían “cumplir nuestro objetivo estratégico de posicionar a Sudáfrica a la vanguardia de las tecnologías nucleares avanzadas”.

Sudáfrica, que cuenta con las únicas centrales nucleares del continente, quiere que pasen de aportar alrededor del 5% de su combinación energética actual al 16% para 2040.

EEUU y Rusia compiten por ser el proveedor nuclear de Asia y África

Los cortes de energía se producen mientras la competencia entre Washington y Moscú por la influencia en África se intensifica.

La rusa Rosatom está construyendo el primer reactor de Egipto y tiene acuerdos de cooperación con Etiopía, Burkina Faso, Ghana, Tanzania y Níger, que abarcan grandes proyectos, centros de investigación, instalaciones de procesamiento de uranio y programas de capacitación.

Aunque solo Kenia y Ghana se han sumado a una iniciativa de reactores modulares liderada por Estados Unidos, Washington intenta ponerse al día.

Estados Unidos y Corea del Sur patrocinaron el mes pasado una conferencia nuclear en Nairobi. Ryan Taugher, del Departamento de Estado estadounidense, apuntó que Washington está trabajando con países del continente para desarrollar rápidamente reactores nucleares civiles seguros y fiables.

Ghana, que pretende comenzar a construir una planta nuclear en 2027, está buscando proveedores extranjeros.

Asia y África deben considerar los riesgos de la energía nuclear

Los riesgos, como los accidentes por fusión del núcleo y la mala gestión de residuos, persisten aunque el interés vaya en aumento. La energía nuclear también podría ser un paso hacia la fabricación de bombas nucleares.

Ayumi Fukakusa, del grupo activista Friends of the Earth Japan, apuntó que “lo nuclear es muy arriesgado” y hará que los países sean dependientes de combustibles importados como el uranio enriquecido.

Dado que el desarrollo del sector nuclear lleva años, los gobiernos deberían centrarse en expandir las renovables para una seguridad energética a largo plazo, afirmó Rex Amancio, de la Global Renewables Alliance.

Bronson, del grupo de científicos atómicos, también indicó que las plantas nucleares son vulnerables durante los conflictos y citó casos recientes en los que los reactores fueron atacados directamente durante la guerra con Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania.

“Todo esto influye en nuestra forma de pensar sobre la seguridad energética”, agregó. “Los países están sopesando ahora ese tipo de riesgos frente a otros, que Asia y África están experimentando en primera persona, sobre lo que ocurre cuando para el gas y el petróleo”.

Rusia ofrece armas a sus aliados de Latinoamérica, Asia y África


El presidente de Rusia, Vladimir Putin, inauguró el foro militar “Armia – 2022” con el objetivo de ofrecer armas a sus aliados de Latinoamérica, Asia y África.

“Rusia está dispuesta a ofrecer a sus aliados y socios el armamento más moderno, desde armas de fuego hasta blindados, artillería, aviación militar y drones de asalto”, dijo el mandatario ruso en medio de un conflicto internacional por la operación rusa en territorio ucraniano.

El gobernante destacó que su país cuenta con muchos aliados, socios y correligionarios en distintos continentes del mundo, a quienes les ofrece asistencia militar.

“Moscú valora sinceramente los lazos históricos fuertes, amistosos y de confianza con los países de América Latina, Asia y África”, manifestó al respecto.

Putin, señaló que sus aliados no se someten al llamado del poder hegemónico, refiriéndose al dominio que los Estados Unidos tiene en otros países.

“Sus líderes muestran auténtico carácter y no se subordinan, ya que apuestan por un desarrollo soberano”, agregó el líder ruso.

El gobernante señaló que con “Armia – 2022” se aboga por el desarrollo de una cooperación técnico – militar, lo más amplia y multilateral.

Según Putin, en lo que va del año su país ha exportado 5,4400 millones de armas y planea vender una cantidad similar en los próximos meses.