El presidente estadounidense, Joe Biden hizo un llamado al Congreso a tomar medidas ‘inmediatas’ para instar el control de armas tras la masacre de Colorado que dejó la muerte de diez personas, entre ellas un policía veterano.

El tiroteo lo perpetró un joven de 21 años de edad con un fusil de asalto por motivos que aún no han sido establecidos por las autoridades.

‘Deberíamos prohibir los fusiles de asalto y los cargadores de alta capacidad en este país’, dijo el gobernante en tono contundente sobre la necesidad de tomar medidas para controlar el uso de las armas.

Con las declaraciones, Biden busca motivar a la Cámara Baja a superar las divisiones y legislar para evitar la muerte de más ciudadanos, luego que el joven detenido haya utilizado un fusil para cometer los crímenes.

En ese sentido, el presidente recordó que en 1994 se logró un veto para regular las armas tras una acuerdo entre congresistas que disminuyó significativamente los hechos violentos.

“Fue la ley que más duró. Y redujo estas matanzas de masas. Deberíamos volver a hacerlo”, agregó al mismo tiempo que recordó que él era el presidente de la Comisión Judicial cuando fue aprobada y la que fue considerada como una de las medidas más importantes del Congreso en ese tiempo.

La masacre se registró el lunes a las 2:30 de la tarde en Boulder, considerado el mayor tiroteo masivo en EEUU desde agosto de 2019, cuando un hombre armado mató a 23 personas también en un supermercado de la cadena Walmart en El Paso, Texas.

Las víctimas de la masacre oscilan entre los 20 y los 65 años, los que había hombres y mujeres. Los fallecidos fueron identificados como Eric Talley, Denny Strong, de 20 años; Neven Stanisic, de 23; Rikki Olds, de 25; Tralona Bartkowiak, de 49; Suzanne Fountain, de 59; Teri Leiker, de 51; Kevin Mahoney, de 61; Lynn Murray, de 62; y Jody Waters, de 65.

Sobre el autor la masacre fue identificado como Ahmad Al Aliwi Alissa, cuya nacionalidad no fue especificada, y a quien le espera un proceso por diez cargos de asesinato en primer grado.

El fiscal del distrito de Colorado, Michael Dougherty, aseguró que todavía no tienen claros los motivos que llevaron a Alissa a abrir fuego con un fusil de asalto, razón por la cual se insta a tomar medidas para controlar el uso de estos artefactos.