China dio de qué hablar en el escenario internacional tras declarar que ningún “país es maestro” en derechos humanos, según el Canciller, Wang Yi.
Lo anterior, lo dijo durante una conferencia de prensa, la cual fue replicada a nivel mundial.
Con esta declaración, China se pronuncia sobre el informe anual del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Este informe señala supuestos abusos y restricciones en materia de libertades en China.
China quiere igualdad soberana
Según Wang, “en materia de derechos humanos, China cuenta con suficientes calificaciones para dar lecciones”, pero al parecer EEUU busca convertirse en el maestro de los derechos humanos.
Al respecto, señaló que “en primer lugar, hay que practicar la igualdad soberana y salvaguardar la intención original de la gobernanza global de los derechos humanos”.
El canciller chino destacó que “ningún país puede actuar como ‘maestro de derechos humanos’, ningún modelo puede proclamarse ‘único y supremo’“.
Contexto internacional y reacciones ante la postura china
Estas declaraciones han generado reacciones encontradas en la comunidad internacional, por tratarse de una intromisión directa a los asuntos internos.
Medios estatales chinos sostienen que los logros económicos y la reducción de la pobreza avalan su postura.
Organizaciones independientes y gobiernos occidentales han cuestionado la situación de derechos en China.
Occidente ha citado problemas como las restricciones a la libertad de expresión por la vigilancia masiva y la situación en Xinjiang y Hong Kong.
Analistas globales destacan que la afirmación de China enfatiza una visión soberana y pragmática sobre el concepto de derechos humanos, y busca posicionar al país como referente alternativo a los modelos occidentales.
Sin embargo, países como Estados Unidos y miembros de la Unión Europea mantienen sus críticas sobre la falta de transparencia y la represión política en China.
China quiere igualdad para todos los países
“En segundo lugar, hay que respetar el imperio de la ley internacional y consolidar los cimientos de la gobernanza global de los derechos humanos”, acotó.
En ese sentido, agregó que los derechos humanos no pueden usarse para adornar la democracia ni para maquillar la hegemonía“, continuó.