Mientras agentes de inmigración patrullaban las Ciudades Gemelas en enero, R.M., de 30 años, y su familia insistían en quedarse en casa, en los suburbios de Minneapolis. Todo cambió cuando su hija de 5 años quiso salir por un helado.
“Soy valiente”, dijo. “Puedo ir.”
Tomaron sus pasaportes y salieron. Al regresar, agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) bloqueaban su entrada.
R.M. es ciudadano estadounidense y latino. Se identifica con iniciales por temor a represalias. En febrero testificó en una corte como parte de una demanda de la ACLU, donde residentes de Minnesota denuncian perfilamiento racial, detenciones ilegales y arrestos sin justificación por parte del Departamento de Seguridad Nacional.
En ese momento, dijo, sintió que “no tenía derechos”.
Demanda contra el gobierno de Trump
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), junto con varias firmas legales, presentó una demanda colectiva contra la administración Trump en nombre de tres miembros de la comunidad —y un grupo más amplio en situación similar— cuyos derechos constitucionales habrían sido violados por agentes federales, incluidos ICE y la Patrulla Fronteriza (CBP).
El tribunal determinó que existen indicios claros de que estas agencias aplicaron políticas inconstitucionales: detenciones basadas en raza o etnicidad, sin sospecha razonable, y arrestos sin causa probable.
Sin embargo, negó una medida cautelar que habría detenido estas prácticas temporalmente, argumentando que los demandantes no enfrentan un riesgo inmediato debido a la reducción de agentes federales. Aun así, la presencia de ICE y CBP continúa tanto en áreas rurales como en las Ciudades Gemelas.
La decisión reafirma los derechos de las comunidades somalíes y latinas en Minnesota, y el caso sigue en curso.
Comunidades viviendo con miedo
Desde que la administración Trump intensificó los arrestos migratorios en Minnesota, miles de residentes viven con temor constante.
- Vecinos organizan vigilancia comunitaria con silbatos para alertar sobre presencia de ICE
- Llevar pasaporte incluso para tareas básicas se volvió normal
- Cientos han protestado en temperaturas bajo cero
- Niños han visto a compañeros ser detenidos
Agentes federales enmascarados, con equipo militar, han sido acusados de ignorar derechos básicos, especialmente en comunidades somalíes y latinas.
El impacto psicológico es profundo y continúa.
Perfilamiento racial y arrestos ilegales
La administración Trump ha sido explícita en su retórica contra comunidades somalíes y latinas. Declaraciones del presidente calificando a personas de Somalia como “basura” y sugiriendo que “regresen a su país” precedieron operativos donde agentes arrestaron a residentes sin orden judicial, basándose únicamente en su apariencia.
Eso fue lo que ocurrió con R.M.
Al llegar a su casa, pidió acceso a su entrada. Los agentes se negaron. Su hija comenzó a llorar al verlos.
Después de dejarla a salvo, R.M. regresó a grabar. Un agente entró a su propiedad privada y le pidió identificación.
R.M. se negó, afirmando ser ciudadano. El agente respondió: “por tu acento”.
Luego lo esposó, lo sacó de su propiedad y lo arrastró hacia una camioneta.
Cuando finalmente mostró su pasaporte, lo liberaron. Pero antes, el agente le dijo en español:
“No me importa si eres ciudadano. La próxima vez te llevo igual.”
“Yo fui el único elegido”
El tribunal determinó que R.M. y al menos otras 22 personas fueron detenidas únicamente por su raza o etnia.
Sus vecinos blancos también estaban presentes y confrontaron a los agentes.
“Pero yo fui el único que eligieron ese día”, dijo.
Desde entonces, su hija vive con miedo:
- Evita salir de casa
- Observa constantemente autos sospechosos
- Bloquea la puerta con zapatos
- Suplica regresar a casa incluso en salidas simples
Video muestra arresto violento de ciudadano somalí
Otro caso involucra a M.H., ciudadano estadounidense de origen somalí, de 20 años.
Un video muestra cómo agentes lo empujan contra una reja metálica, lo esposan y lo someten en la nieve.
“Sentí que no podía respirar”, declaró.
A pesar de repetir que era ciudadano, un agente respondió:
“No importa.”
Fue llevado en un vehículo sin identificación, sin orden judicial, sin preguntas, y sin verificar su identidad en el momento.
Solo después, en un edificio federal en St. Paul, confirmaron su identidad y lo liberaron.
Desde entonces, M.H. evita salir a pie, incluyendo lugares que frecuentaba diariamente.
Vida diaria alterada en Minnesota
Las consecuencias continúan:
- Familias permanecen encerradas por miedo
- Comunidades organizan ayuda para quienes no pueden salir
- La presencia de agentes federales persiste
“Seguimos demandando al gobierno federal por violaciones graves a la Constitución. No hay señales de que estas políticas ilegales vayan a detenerse.”
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