La presencia de ICE en Minnesota continuará, aunque de forma reducida, tras los disturbios reportados en la región y la muerte de dos estadounidenses por parte de agentes federales.
Las autoridades migratorias han decidido mantener una pequeña fuerza de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para evitar que se repitan situaciones de desorden social.
Según declaraciones, el gobierno de Trump tomó la decisión de limitar el despliegue de ICE y la Patrulla Fronteriza (CBP) para garantizar la seguridad, pero sin generar tensiones adicionales en comunidades migrantes.
ICE y CBP refuerzan vigilancia ante tensión política en Minnesota
Los últimos episodios de disturbios en Minnesota, relacionados en gran parte con la tensión política y protestas, han llevado a que ICE y CBP mantengan una postura de vigilancia.
Tom Homan, director de ICE, declaró que el objetivo es “asegurar el orden público sin interferir con los derechos civiles de las personas presentes en el área”.
La decisión busca un equilibrio entre el control migratorio y la necesidad de no agravar la situación en una zona ya marcada por movilizaciones sociales.
Organizaciones civiles han expresado su preocupación porque incluso una pequeña fuerza migratoria pueda intimidar a residentes latinos y centroamericanos.
La situación sigue bajo observación de agencias federales y organizaciones de defensa de derechos, quienes insisten en la importancia del respeto a la integridad y los derechos humanos de todas las personas.