En las últimas semanas, el precio del combustible premium en Venezuela ha registrado un aumento considerable y una modificación en su sistema de pago.

Desde abril, las estaciones de servicio premium solo venden gasolina a precio internacional, y el pago exclusivo en dólares ha generado un impacto directo en la movilidad y economía de los venezolanos.

El gobierno ha diferenciado oficialmente entre el combustible subsidiado, aún disponible en determinadas estaciones, pero con límites y largas fila, y el premium, que ahora se identifica con una señalización especial (verde) en las gasolineras.

La gasolina premium, en contraste, se vende a un precio muy superior y solo puede abonarse en moneda extranjera, principalmente dólares estadounidenses.

Para identificar la venta de gasolina “súper premium”, un combustible de 97 octanos que es nuevo en el mercado venezolano. No es solo un cambio de color, sino una medida que impacta fuerte en los bolsillos de conductores y transportistas del país.

 El conocido como “rojo rojito”, emblema de la llamada revolución bolivariana que ha predominado en el país durante más de veintisiete años. Recientemente esta nueva imagen no solo se incorpora en las gasolineras, sino también en las gandolas, que ahora lucen el mismo tono de verde.

No se aceptan bolívares ni tarjetas internacionales, en un país donde la moneda oficial sigue siendo el bolívar y donde el acceso a divisas no es uniforme.

Nuevas tarifas y diferencias entre combustible subsidiado y premium

La gasolina premium en Venezuela actualmente equivale a unos 0,50 dólares por litro, un valor que representa hasta 5 veces el salario mínimo mensual del país si se llenan tanques completos de vehículos medianos.

Muchos conductores deben recurrir a alternativas, como el transporte público o carpooling, ante la imposibilidad de pagar los precios del combustible premium.

Mientras tanto, el sistema subsidiado permanece con ciertas restricciones. Este modelo limita el acceso mensual de litros subsidiados, genera largas esperas y funciona únicamente en establecimientos señalados con color rojo.

El pago puede realizarse en bolívares mediante sistemas electrónicos de identificación y registro.

El aumento del precio del combustible premium y la obligación de pagar en dólares suponen una brecha económica adicional entre quienes tienen ingresos en moneda extranjera y la mayoría de la población venezolana, que recibe salarios en bolívares.

Este cambio profundiza la desigualdad de acceso al combustible y afecta especialmente a quienes dependen del transporte privado.