Corea del Norte recibió a Vladimir Putin con enormes fotografías y banderas rusas colgadas en las calles del país como parte del recibimiento por su histórica visita al país asiáticos.

Putin llegó a la nación de Kim Jong-un después de 24 años de que un presidente ruso no visitara Corea de Norte.

El inhabitual viaje del líder ruso ha generado a nivel mundial expectativa, sobre todo en Occidente, que ven la visita como una amenaza ante la posibilidad de acuerdos armamentísticos que favorezcan a Rusia.

En las calles de Corea del Norte se podía observar enormes fotografías de Putin y la bandera rusa fue colocada en largos pasaje como parte de la decoración.

Desde que se anunció la llegada del líder ruso, expertos se han enfocado en analizar las motivaciones a fondo del fortalecimiento de las relaciones.

El viaje histórico de Putin tendrá una duración de dos días, y además de representar el primer viaje a Corea del Norte en 24 años; es el segundo viaje internacional desde que asumió su quinto mandato.

Las relaciones diplomáticas entre las naciones y que se muestra en el recibimiento a Putin, específicamente con la colocación de enormes rótulos con el rostro de Putin, se han afianzado dese 1950, cuando estrecharon sus lazos diplomáticos.

A pesar de su historial diplomática, Putin le ha apostado a los acercamientos con Corea del Norte desde que comenzó en conflicto con Ucrania.

Occidente, quien tiene la vista puesta en el viaje de Putin, ha denunciado en reiteradas ocasiones que Corea del Norte provee armas a Rusia.