Un grupo de legisladores del Partido Demócrata en el Congreso de Estados Unidos manifestó su rechazo a las recientes acciones de la administración del presidente Donald Trump en Venezuela, tras el bombardeo a distintos puntos del país y la captura del mandatario Nicolás Maduro junto a la primera combatiente, Cilia Flores.

Los congresistas denunciaron que los ataques se llevaron a cabo sin notificación previa al Legislativo, lo que consideran una grave falta de transparencia en un asunto de alto impacto en la política exterior estadounidense. Esta situación ha intensificado las tensiones entre la Casa Blanca y el ala demócrata del Congreso, al punto de que algunos legisladores han planteado la posibilidad de iniciar un proceso de destitución contra el presidente.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, junto al líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, emitieron un comunicado conjunto en el que exigieron que el Congreso sea informado “a principios de la próxima semana” sobre los detalles de la operación.

Gregory Meeks, el principal demócrata del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, afirmó no haber recibido ningún aviso previo. Según declaró, se enteró de los hechos únicamente a través de los medios de comunicación. En una línea más dura, la congresista Delia Ramírez pidió que Trump sea sometido a un juicio político y promovió una resolución para limitar las facultades presidenciales en decisiones relacionadas con acciones bélicas.

El representante Dan Goldman calificó la operación como una violación a la Constitución de Estados Unidos y aseguró que podría constituir un delito susceptible de un proceso de destitución. A estas críticas se sumó el congresista Jared Huffman, quien describió el plan de la administración Trump como “verdaderamente insano” y afirmó que el país estaría entrando en el terreno de la Vigésima Quinta Enmienda, el mecanismo constitucional para separar a un presidente de su cargo.

Las dudas sobre la decisión no se limitaron al Partido Demócrata. Desde el sector republicano, el congresista Brian Fitzpatrick expresó su desacuerdo con el planteamiento de que Estados Unidos asuma el control de Venezuela, señalando que el único país que Washington debería “dirigir” es el propio Estados Unidos.

Por su parte, el presidente Trump defendió la falta de notificación al Congreso, argumentando que los legisladores suelen filtrar información sensible. También aseguró que solicitó a los medios de comunicación no divulgar detalles previos al ataque para no poner en riesgo a las tropas estadounidenses.

El bombardeo en Venezuela representa una nueva escalada en las tensiones entre ambos países, tras meses de amenazas por parte del gobierno estadounidense y episodios recientes que, según denuncias, han dejado víctimas civiles en zonas del Caribe y el Pacífico.

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