A pesar de que se afirma que el perro es el compañero más leal del ser humano, los gatos también tienen un lugar especial. Su conexión con las personas se remonta a 10.000 a.C., cuando durante el período Neolítico surgieron las primeras comunidades sedentarias y la agricultura, fortaleciendo la relación con estos felinos. En sitios arqueológicos en Anatolia, Siria e Israel, se han hallado diversas representaciones de gatos en figuras de piedra. En la antigua civilización egipcia, los gatos eran considerados divinos y venerados como deidades.
Desde entonces, tanto la interacción entre los humanos y los gatos, como la evolución de estos animales, han avanzado significativamente: Según la Federación Internacional Felina, en la actualidad existen 43 razas de gatos. Por otro lado, la Asociación Internacional de Gatos (TICA) sostiene que mantiene un registro de 71 razas a nivel global.
La conexión entre el ser humano y el felino es tan profunda que en el calendario se han asignado tres ocasiones para rendir homenaje a las mascotas preferidas, convirtiendo al felino en el protagonista de las festividades anuales más destacadas.
En el año 2002, el Fondo Internacional para el Bienestar de los Animales (IFAW) designó el 8 de agosto como el Día Internacional del Gato. La finalidad es paralela a la del Día de la Memoria de Socks: sensibilizar sobre estas mascotas que, para numerosos individuos, ocupan un lugar principal como compañeros animales. El mes de agosto se seleccionó porque coincide con la etapa de mayor actividad reproductiva de los felinos, influida por la luminosidad y el incremento de las temperaturas.