- El presidente de EEUU quiere que Irán abra el estrecho de Ormuz lo más pronto posible, amenazando con matar a toda una civilización.
En medio de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió el fin de la civilización.
Sus declaraciones han encendido alarma mundial. Elpresidente estadounidense utilizó su plataforma para lanzar una advertencia.
Lo anterior, sobre las posibles consecuencias catastróficas de esta ofensiva, asegurando que “toda una civilización morirá esta noche”.
“Toda una civilización morirá esta noche para que nunca más pueda regresar. No quiero que ocurra, pero probablemente así será”, escribió el presidente estadounidense.
Por su parte, Irán ha pedido a su población proteger con cadenas humanas las centrales eléctricas y Europa ha calificado de ilegal las acciones anunciadas por Trump.
El lenguaje se endurece conforme se agota el plazo
Al enfatizar su fecha límite del martes, Trump advirtió que “todo el país puede ser eliminado en una noche”.
“Todos los puentes de Irán serán diezmados para las 12 de la noche de mañana”, dijo el lunes, y todas las centrales eléctricas estarán “ardiendo , explotando y nunca volverán a usarse”.
En respuesta, Irán llamó a “todos los jóvenes, deportistas, artistas, estudiantes y estudiantes universitarios y sus profesores” a formar cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas.
“Las centrales eléctricas que son nuestros activos y capital nacionales”, dijo Alireza Rahimi, identificado por la televisión estatal iraní como el secretario del Consejo Supremo de Juventud y Adolescentes, en una declaración en video.
Irán ha formado cadenas humanas en el pasado alrededor de sus recintos nucleares en momentos de tensiones elevadas con Occidente.
Sin embargo, esta vez no estaba claro quién atendería la convocatoria, y una importante central eléctrica en Teherán aparentemente había cerrado por motivos de seguridad en el momento en que se suponía que comenzaría la manifestación.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, publicó en X que 14 millones de iraníes habían respondido a campañas de los medios estatales y mensajes de texto instando a la gente a ofrecerse como voluntaria para luchar.
“Yo también he estado, estoy y seguiré estando listo para dar mi vida por Irán”, escribió Pezeshkian.
Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria advirtió que Irán “privará a Estados Unidos y a sus aliados del petróleo y el gas de la región durante años” y ampliará sus ataques en toda la región del Golfo Pérsico si Trump cumple su amenaza.
Más tarde, un general de la Guardia Revolucionaria instó a los padres a enviar a sus hijos a cubrir puestos de control, que han sido atacados repetidamente en ataques aéreos.
En Teherán, el ánimo era sombrío. Un joven en una cafetería habló de cómo la situación se estaba volviendo cada vez más desesperada y ahora el país enfrenta la posibilidad de cortes masivos de electricidad, si Trump cumple su amenaza.
“Creo que estamos atrapados entre las hojas de unas tijeras”, dijo el hombre, hablando bajo condición de anonimato porque temía represalias.
Las amenazas de Trump de bombardear infraestructura civil provocan advertencias de crímenes de guerra
El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, se sumó a un creciente coro de voces internacionales que piden moderación, y señaló que los ataques dirigidos contra infraestructura civil y energética “están prohibidos por las reglas de la guerra, el derecho internacional”.
“Sin duda desencadenarían una nueva fase de escalada, de represalias, que arrastraría a la región y a la economía mundial a un círculo vicioso”, dijo el ministro en la televisora France Info.
El secretario general de la ONU, António Guterres, también advirtió a Estados Unidos que los ataques contra infraestructura civil están prohibidos bajo el derecho internacional, según su portavoz.
Estos casos son notoriamente difíciles de procesar, y Trump dijo a periodistas que “para nada” le preocupa cometer crímenes de guerra.
Una oleada de ataques aéreos golpea Irán, que dispara contra Arabia Saudí e Israel
Una serie de intensos ataques aéreos golpearon Teherán, incluso en barrios residenciales. En el pasado, los ataques en zonas residenciales han tenido como objetivo a funcionarios del gobierno y de seguridad iraníes.
El ejército israelí dijo que había atacado un recinto petroquímico iraní en Shiraz, el segundo día consecutivo que golpeaba una instalación de ese tipo. Por su parte, el ejército israelí advirtió a los iraníes en farsi que evitaran tomar trenes durante todo el día, lo que probablemente apunta a ataques previstos contra la red ferroviaria.
Otro ataque golpeó el Aeropuerto Internacional de Jorramabad en el oeste de Irán, y un ataque contra un objetivo no identificado en la provincia iraní de Alborz, al noroeste de Teherán, mató a 18 personas, informaron el martes los medios estatales.
Nueve personas murieron en la ciudad de Shahriar y otras seis en Pardis en otros ataques aéreos, informaron los medios iraníes.
A primera hora del martes, Teherán lanzó siete misiles balísticos contra Arabia Saudí, que, según las autoridades, hicieron caer escombros en el suelo cerca de instalaciones energéticas al ser interceptados.
Los ataques llevaron a Arabia Saudí a cerrar durante varias horas la Calzada del Rey Fahd, la única conexión por carretera entre Baréin —sede de la 5ª Flota de la Armada de Estados Unidos— y la península arábiga.
Irán también disparó contra Israel, con reportes de misiles entrantes en Tel Aviv y Eilat.
Más de 1.900 personas han muerto en Irán desde que comenzó la guerra, pero el gobierno no ha actualizado la cifra en varios días.
En Líbano, donde Israel está combatiendo a milicianos de Hezbollah respaldados por Irán, más de 1.400 personas han muerto y más de 1 millón de personas han sido desplazadas. Antes soldados israelíes han muerto allí.
En los estados árabes del Golfo Pérsico y la Cisjordania ocupada, más de dos docenas de personas han muerto, mientras que se ha informado de 23 fallecidos en Israel y 13 militares estadounidenses han muerto.
Control del estrecho de Ormuz
Irán restringió el transporte marítimo a través del estrecho después de que Israel y Estados Unidos iniciaran la guerra con ataques el 28 de febrero. Los ataques iraníes a la infraestructura energética de sus vecinos árabes del Golfo Pérsico, junto con su control del estrecho, han disparado los precios del petróleo, elevando el precio de la gasolina, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de Oriente Medio.
En las primeras operaciones al contado del martes, el Brent, el estándar internacional, estaba por encima de los 108 dólares por barril, con un alza de alrededor del 50% desde el inicio de la guerra.
El lunes, Teherán rechazó una propuesta de alto el fuego de 45 días y dijo que quiere un fin permanente de la guerra. Pero a medida que se agotaba el plazo de Trump el martes, un funcionario dijo que las comunicaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán seguían en marcha. El funcionario dijo que mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía “están corriendo contrarreloj” para alcanzar un compromiso antes del plazo.
Dijo que Irán ha vinculado la reapertura del estrecho de Ormuz al alivio de sanciones, y que Estados Unidos estaba abierto a aliviar algunas sanciones, especialmente sobre el sector petrolero de Irán, en parte para estabilizar el mercado mundial del petróleo.
El funcionario habló bajo condición de anonimato para discutir la diplomacia en curso.