Ecuador se convirtió en el segundo país del Latinoamérica en aprobar la eutanasia, escribiendo una nueva historia para la nación.
La aprobación por parte de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se dio la tarde del miércoles tras una histórica votación que logró siete votos a favor.
La despenalización de la eutanasia es producto de la lucha de Paola Roldán, una mujer de 45 años con una enfermedad incurable que no le permite una vida digna.
Fue el caso de Roldán que orilló a los jueces a aprobar la eutanasia en Ecuador, convirtiéndolo en el segundo país de Latinoamérica en aprobar este tipo de legislación.
“La Corte Constitucional de Ecuador, con siete de nueve votos a favor, aprobó el miércoles 7 de febrero la despenalización de la eutanasia en ese país, convirtiéndose después de Colombia en las únicas naciones de Latinoamérica en las que se permite a los médicos ayudar a morir a un enfermo sin tener que ir a la cárcel”, destacó la prensa internacional sobre el fallo judicial.
El dictamen detalla que un profesional de la medicina no será acusado por aplicar un procedimiento de eutanasia activa en aras de preservar los derechos de una vida digna y al libre desarrollo de la personalidad del paciente.
Asimismo, se indica que el procedimiento queda dentro de las condiciones contempladas por la misma Corte para que no sea sancionado por homicidio.
La aprobación de la eutanasia en Ecuador y que lo convierte en el segundo país en aplicarla, se da luego de la lucha que Roldán comenzó en agosto de 2023; cuando decidió que no quería seguir viviendo por su padecimiento.
Una vez aprobada, se pidió Defensoría del Pueblo y de la Asamblea Nacional (Parlamento) redacte una ley para regular el procedimiento, lo que estará a cargo del Ministerio de Salud Pública.
“La Defensoría tiene seis meses máximo para tener el proyecto de ley listo, mientras que la cartera de Salud tiene dos para hacer el reglamento; aunque la Asamblea Nacional tiene un año para aprobarla”, se explicó sobre el procedimiento.
El primer país en aprobar la eutanasia es Colombia, quien se inspiró en los casos de Víctor Escobar y Martha Spúlveda, quienes lucharon para poder someterse al procedimiento de muerte asistida y tener una muerte digna.