Ecuador enfrenta un aumento de violencia que ha dejado más de 9.000 detenidos en los primeros 43 días del “conflicto armado interno” declarado por el presidente Daniel Noboa a inicios de enero de 2024.
Según el Gobierno ecuatoriano, el número de detenidos alcanzó los 9.040, con 241 acusados de “terrorismo”, en un esfuerzo por desmantelar las bandas criminales dedicadas principalmente al narcotráfico, ahora catalogadas como grupos terroristas.
Las fuerzas de seguridad han llevado a cabo un total de 112.418 operaciones conjuntas, superando las 2.600 por día, con 157 acciones específicas contra bandas criminales. Durante estos operativos, se han decomisado más de 62 toneladas de drogas, 2.682 armas de fuego, 12.470 explosivos, 186.223 balas y 3.875 armas blancas.
El enfrentamiento con las organizaciones delictivas ha cobrado la vida de ocho personas identificadas como “terroristas”. Además, se reporta la muerte de dos miembros de la Policía.
El estado de excepción, destaca la recaptura de 34 reos, de los casi 90 que se fugaron durante motines en cárceles a principios de 2024, donde se tomaron a 200 rehenes entre guardias y policías, quienes lograron ser liberados.
El problema de violencia ha surgido en medio de la aplicación del Plan Fénix del Gobierno ecuatoriano, inicialmente diseñado para recuperar el control de las prisiones, muchas de las cuales estaban bajo el dominio interno de grupos delictivos. Sin embargo, la violencia carcelaria ha trascendido a las calles, convirtiendo a Ecuador en uno de los países más peligrosos, con una tasa de homicidios de 45 por cada 100.000 habitantes en 2023.
Las autoridades continúan enfrentando el desafío de restablecer el orden y la seguridad en el país, mientras la población observa con atención el desarrollo de esta operación en Ecuador.