Las revelaciones sobre el presunto rol de la CIA en la creación del Cartel de los Soles han generado gran controversia. Un exmercenario estadounidense, Jordan Goudreau afirmó en una reciente entrevista que agencias de inteligencia de su país participaron activamente en la consolidación de este grupo ligado al narcotráfico venezolano.

Estas declaraciones, que traen a colación viejas sospechas en la región, podrían significar un nuevo capítulo en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela.

El exmercenario estadounidense, quien habría trabajado anteriormente para la CIA y compañías de seguridad privada, sostuvo que estas operaciones no eran un secreto dentro de ciertos círculos militares y de inteligencia.

El Cártel de los Soles es casi una broma entre nosotros porque, quiero decir, ellos no se pusieron ese nombre. Hay un parche en su uniforme que es un sol, y supongo que la DEA (la Administración de Control de Drogas de EEUU), o quien fuera, los llamó así”, dijo el exmercenario.

Acusaciones y antecedentes del Cartel de los Soles

El Cartel de los Soles, una organización criminal compuesta principalmente por altos funcionarios militares venezolanos, ha sido acusado durante años de tráfico de drogas y actividades ilícitas a nivel internacional.

Aunque el gobierno venezolano rechaza rotundamente estas acusaciones, entidades como la DEA y el Departamento de Estado de EEUU han implicado públicamente a miembros de este grupo.

Las declaraciones de Goudreau reavivan el debate sobre hasta qué punto actores externos han influido en el origen y expansión del cartel.

En contextos anteriores, investigaciones y reportes han señalado la participación de actores internacionales en la lucha y manipulación del narcotráfico en América Latina, como fue el caso de la historia de la DEA y sus polémicas operaciones en México.

A pesar del impacto mediático de estas nuevas acusaciones, hasta ahora no se han presentado pruebas directas que confirmen la participación de la CIA en la creación del cartel venezolano, lo que genera escepticismo en algunos sectores y alarma en otros.

Los próximos días pueden traer más reacciones de autoridades tanto en Caracas como en Washington.