Estados Unidos marcó su regreso a la exploración lunar con el lanzamiento del primer módulo de aterrizaje en más de cinco décadas. La nave, propiedad de Astrobotic Technology, despegó este lunes a bordo del nuevo cohete Vulcan de United Launch Alliance desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral.

El Vulcano, una versión mejorada del Atlas V de ULA, propulsó el módulo de Astrobotic hacia la Luna, estableciendo una ruta que culminará con un intento de aterrizaje el 23 de febrero.

El director ejecutivo de Astrobotic, John Thornton, expresó: “Estoy muy, muy emocionado. ¡Estamos en camino a la Luna!”. La compañía con sede en Pittsburgh busca convertirse en la primera entidad privada en aterrizar exitosamente en la Luna, un logro que solo cuatro países han alcanzado hasta ahora. Sin embargo, una empresa de Houston también tiene un módulo de aterrizaje listo para volar, planteando la incógnita sobre quién será el primero en alcanzar la superficie lunar.

La NASA ha respaldado ambas iniciativas, proporcionando millones de dólares para el desarrollo y lanzamiento de los módulos de aterrizaje lunares privados. La agencia busca que estas naves exploren la Luna antes de la llegada de astronautas, llevando a cabo experimentos científicos y tecnológicos, así como transportando objetos de interés para diversos clientes. Astrobotic, con su módulo Peregrine, ha asegurado un contrato de 108 millones de dólares para estos fines.

La última vez que Estados Unidos emprendió una misión de alunizaje fue en diciembre de 1972 con el Apolo 17. 

Aunque Estados Unidos y la Unión Soviética tuvieron éxitos en las décadas de 1960 y 1970, la exploración lunar se suspendió durante décadas. China y la India se unieron al club en años recientes, mientras que algunas misiones privadas enfrentaron desafíos, incluyendo colisiones y fallos. La competencia continuará el próximo mes cuando SpaceX proporcione el ascensor para un módulo de aterrizaje de Intuitive Machines.

Astrobotic no solo tiene la visión de la NASA en mente; la compañía ha establecido su propio negocio de transporte de carga lunar. El módulo Peregrine lleva una diversa carga, desde fragmentos de roca del Monte Everest, autos tamaño juguete de México, hasta cenizas y ADN de entusiastas del espacio fallecidos, incluyendo figuras destacadas como el creador de “Star Trek”, Gene Roddenberry, y el escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke.

Culminan con éxito las pruebas del invernadero espacial para futuras misiones lunares y marcianas