- ¡Adiós a la paz otra vez! A pocas horas de que la guerra se mirara resuelta, el presidente Trump no quiso suspender el bloqueo en aguas internacionales contra los barcos iraníes y el gobierno persa no dudó en atacar a un petrolero que pasaba por el estrecho de Ormuz, según agencias.
AP.- Estados Unidos siguió adelante con su campaña para aislar los puertos iraníes e Irán dio marcha atrás tras su anuncio de apertura de la vía marítima y disparó contra un barco que intentó pasar.
La confusión en torno al estrecho amenazaba con agravar la crisis energética que sacude la economía global y con empujar a los dos países a un conflicto renovado, incluso mientras los mediadores se mostraban confiados con la posibilidad de cerrar un nuevo acuerdo.
El mando militar conjunto de la República Islámica manifestó el sábado que “el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior… bajo una estricta gestión y control de las fuerzas armadas”. Advirtió que seguirá bloqueando el tránsito por el paso mientras el bloqueo estadounidense a los puertos de Irán continúe vigente.
Dos lanchas cañoneras de la Guardia Revolucionaria abrieron fuego contra un petrolero que navegaba por el estrecho de Ormuz, reportó el sábado la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés), que depende del ejército británico. Indicó que el petrolero y la tripulación estaban a salvo, pero no identificó ni la embarcación ni su destino. TankerTrackers.com dijo que varios buques se vieron obligados a dar la vuelta en el estrecho, incluido un superpetrolero con bandera india, después de que Irán les disparara.
Irán había anunciado antes en el día que volvía a imponer restricciones en el estrecho en respuesta a un bloqueo estadounidense al transporte marítimo y a los puertos iraníes. El país ha impedido el paso de embarcaciones desde el comienzo de la guerra hace siete semanas, excepto de aquellas con autorización.
Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del parlamento iraní, apuntó que el estrecho estaba “volviendo al statu quo”, que él mismo había descrito antes como la obligación de que los mercantes obtuvieran un permiso naval iraní y el pago de un peaje.
El cambio se produjo un día después de que el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, declarara abierto el estrecho coincidiendo con el anuncio de una tregua de 10 días entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por la República Islámica, en Líbano.
El final de la guerra de Israel con Hezbollah era una demanda clave de los negociadores iraníes, que habían acusado a Israel de romper el alto el fuego de la semana pasada con ataques en territorio libanés. De acuerdo con las autoridades israelíes, el acuerdo no incluía a Líbano.
En un primer momento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pareció adoptar una postura similar sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, controlado por Irán, pero más tarde afirmó que el bloqueo estadounidense “se mantendrá plenamente en vigor” independientemente de lo que haga Irán hasta que se alcance un acuerdo, también sobre su programa nuclear.
Aunque el alto el fuego entre Washington y Teherán parecía mantenerse, el tira y afloja sobre el estrecho —por el que normalmente pasa alrededor de una quinta parte de todo el petróleo que se comercializa del mundo— puso de relieve lo fácilmente que podría desmoronarse.
El control de Ormuz ha resultado ser una de las principales bazas de Irán y llevó a la Casa Blanca a desplegar fuerzas e iniciar un bloqueo de los puertos iraníes en un esfuerzo para obligar a Teherán a aceptar un alto el fuego mediado por Pakistán para poner fin a la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán.
Una firma de datos Kpler, por su parte, apuntó que la actividad a través del estrecho seguía centrada en los corredores que requieren la aprobación de Irán.
Las fuerzas estadounidenses han enviado 21 barcos de regreso a Irán desde el inicio del bloqueo el lunes, afirmó el Comando Central de Estados Unidos en X.
Pakistán anuncia avances hacia un nuevo acuerdo Irán – EEUU
A pesar de la escalada en el estrecho de Ormuz, funcionarios paquistaníes sostienen que Estados Unidos e Irán siguen acercándose a un acuerdo antes que expire el alto el fuego el 22 de abril.
El alto el fuego en Líbano podría despejar un gran obstáculo para un acuerdo. En su intervención en un foro diplomático en Antalya, Turquía, el ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, apuntó que la tregua en Líbano era una señal positiva, y recordó que los combates entre Israel y Hezbollah habían sido un punto clave de la discusión antes de que el diálogo en Islamabad terminara “muy cerca” de un acuerdo el fin de semana pasado.
El jefe del ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, visitó Teherán, mientras que el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, se reunió con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, en Antalya, según el ejército y la oficina de Sharif. Se espera que Pakistán acoja una segunda ronda de conversaciones entre Teherán y Washington a principios de la próxima semana.
Siguen las dudas sobre la tregua en Líbano
Aunque los mediadores eran optimistas, no estaba claro hasta qué punto Hezbollah cumpliría una tregua en cuya negociación no desempeñó ningún papel y que dejará tropas israelíes ocupando un tramo de territorio en el sur de Líbano.
Trump dijo en otra publicación en redes sociales que Estados Unidos ha “prohibido” a Israel lanzar más ataques contra Líbano y que “ya es suficiente” en la guerra con Hezbollah.
El Departamento de Estado manifestó que el veto se aplica solo a ataques ofensivos y no a acciones en defensa propia.
Poco antes de que se publicase el mensaje, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aseveró que su país aceptó el alto el fuego en Líbano “a petición de mi amigo el presidente Trump”, pero la campaña contra Hezbollah no está completa.
Según Netanyahu, Israel destruyó alrededor del 90% de las reservas de misiles y proyectiles de Hezbollah, y añadió que las fuerzas israelíes “aún no han terminado” de desmantelar el grupo.
En Beirut, las familias desplazadas comenzaron a regresar al sur del país y a los suburbios del sur de Beirut a pesar de las advertencias de las autoridades de no regresar a sus hogares hasta que quedase claro si el alto el fuego se mantendría.
El ejército libanés y los cascos azules de Naciones Unidas desplegados en el sur reportaron bombardeos esporádicos de artillería en algunas zonas sureñas en las horas posteriores a la entrada en vigor del alto el fuego.
La guerra, que comenzó con ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero, se ha cobrado la vida de al menos 3.000 personas en Irán, de más de 2.290 en Líbano, 23 en Israel y más de una docena en estados árabes del golfo Pérsico. Trece soldados estadounidenses también han muerto.
Guerra EEUU – Irán provoca que Asia y África piensen en energía nuclear
El impacto energético mundial de la guerra con Irán está llevando a algunos países de Asia y África a aumentar la generación de energía nuclear y está impulsando planes de energía atómica en países no nucleares en ambos continentes.
Asia, destino de la mayor parte del petróleo y el gas natural de Oriente Medio, fue la primera región y la más afectada por el bloqueo de las rutas marítimas por las que circulan esos combustibles, seguida rápidamente por África. Estados Unidos y Europa también sienten la presión, ya que el conflicto está elevando el costo de la energía.
Las autoridades de los países de Asia y África con centrales nucleares están incrementando su producción mientras se apresuran a conseguir suministros energéticos a corto plazo, mientras que los no nucleares aceleran sus planes atómicos a largo plazo para protegerse de futuras crisis de combustibles fósiles.
La energía nuclear no es una solución rápida para la crisis energética actual. Desarrollar energía atómica puede llevar décadas, especialmente para las naciones que se inicien en ese campo. Pero los compromisos a largo plazo con la energía nuclear que se asuman ahora probablemente la consolidarán en las futuras combinaciones energéticas de los países, señaló Joshua Kurlantzick, del Council on Foreign Relations.
En Asia, la guerra con Irán está empujando a Corea del Sur a aumentar la generación nuclear, mientras en Taiwán se debate reactivar reactores que estaban fuera de servicio. En África, los planes a futuro para construir reactores han cobrado urgencia, y Kenia, Ruanda y Sudáfrica han reafirmado su apoyo.
La energía nuclear aprovecha la energía liberada cuando el núcleo de un átomo, como el uranio, se divide en un proceso llamado fisión. A diferencia de los combustibles fósiles, no libera dióxido de carbono, que provoca el cambio climático. Pero genera residuos radiactivos potencialmente peligrosos, una de las razones por las que muchos países son cautos con este tipo de energía.
La guerra ha acelerado un “renacimiento nuclear” global, afirmó Rachel Bronson, del Bulletin of the Atomic Scientists, a medida que los países buscan una salida a los riesgos de los mercados de combustibles fósiles.
Hay 31 países que usan energía nuclear, que aporta alrededor del 10% de la electricidad mundial, según el Organismo Internacional de Energía Atómica, que apunta que otras 40 naciones están considerando la tecnología o preparándose para construir una central.
EEUU mantiene bloqueo a barcos y puertos de Irán en aguas internacionales
Irán anunció el viernes que ha reabierto por completo el estrecho de Ormuz a los buques comerciales, pero el presidente estadounidense Donald Trump dijo que el bloqueo estadounidense a los barcos y puertos iraníes “seguirá en pleno vigor” hasta que Teherán alcance un acuerdo con Estados Unidos, incluido sobre su programa nuclear.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, publicó en X que la crucial vía marítima por la que se envía alrededor del 20% del petróleo mundial estaba ahora totalmente abierta a los buques comerciales, al tiempo que una tregua de 10 días parecía mantenerse en Líbano entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Irán.
Trump celebró inicialmente el hecho, publicando en redes sociales que Irán anunció que el estrecho “está totalmente abierto y listo para el paso total”. Pero minutos después, emitió otra publicación diciendo que el bloqueo de la Marina de Estados Unidos continuará hasta “HASTA QUE NUESTRA TRANSACCIÓN CON IRÁN ESTÉ 100% COMPLETA”.
El presidente estadounidense también afirmó que Irán, con la ayuda de Estados Unidos, está trabajando para eliminar todas las minas marinas en el estrecho.
Trump impuso el bloqueo a principios de esta semana luego que Irán restringiera el tráfico a través del estrecho debido a los combates en Líbano, lo que Irán afirmó que era una violación del alto el fuego negociado por Pakistán alcanzado entre Estados Unidos, Israel e Irán.
En ese momento, Trump dijo que el bloqueo aplicará una política de “todo o nada” con la esperanza de presionar a Irán para que reabriera el estrecho.
La decisión de Trump de mantener el bloqueo pese al anuncio de Irán pareció destinada a sostener la presión sobre Teherán en un momento en que el destino del alto el fuego de dos semanas pactado la semana pasada sigue siendo incierto.
Las conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán el fin de semana pasado fueron inconclusas, ya que ambas naciones diferían sobre el programa nuclear de Irán y otros puntos de fricción.
Irán abre el estrecho de Ormuz tras tregua entre Israel y Líbano
Irán confirmó la apertura del estrecho de Ormuz tras la tregua entre Israel y Líbano, dando un alivio al mundo que Donald Trump ha celebrado.
Desde que se confirmó que Líbano e Israel alcanzaron un acuerdo de paz, el país persa dejó libre acceso a uno de los pasos más importantes de buques petroleros.
Inmediatamente, Trump reaccionó a la apertura del estrecho de Ormuz, y se dio el crédito de los avances de los acuerdos; indicando que le prohibió a Israel atacar a Irán.
“Estados Unidos recibirá todo el polvo nuclear generado por nuestros magníficos bombarderos B2. No habrá intercambio de dinero de ningún tipo. Este acuerdo no depende en absoluto del Líbano, pero Estados Unidos colaborará con el Líbano y abordará la situación de Hezbolá de manera apropiada. Israel no bombardeará más el Líbano. Estados Unidos se lo prohíbe. ¡Ya basta! !Gracias! Presdiente DJT”.
Con su mensaje, dejó entrever que la tregua entre Israel y Líbano no estaba relacionada con la decisión de Irán de normalizar el paso de buques en la región.
Trump calificó la tregua como “un día histórico para Líbano”, al tiempo que se mostró confiado en que la guerra con Irán terminaría pronto.
“Diré que la guerra en Irán va de maravilla”, afirmó Trump en un discurso en Las Vegas. “Debería terminar muy pronto”.
El fin de la guerra de Israel con Hezbollah era una exigencia clave de los negociadores iraníes, que habían acusado a Israel de violar el actual acuerdo de alto el fuego con ataques en Líbano. Israel dijo que ese acuerdo no abarcaba a Líbano.
El jefe del ejército de Pakistán se reunió el jueves con el presidente del Parlamento de Irán como parte de los esfuerzos internacionales para presionar por una prórroga del alto el fuego.
Aunque el precio del petróleo bajó ante la esperanza de un acuerdo, el responsible de la Agencia Internacional de la Energía advirtió que la crisi energética podría empeorar si no se reabre pronto el estrecho de Ormuz.
Irán cerró la crucial vía marítima, por la que normalmente pasa una quinta parte del petróleo que se comercializa en todo el mundo, poco después de que comenzara la guerra. A Europa le quedan “quizá unas seis semanas aproximadamente” de combustible para aviones y las consecuencias económicas aumentarán cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho, dijo el jueves a The Associated Press el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.
Los líderes de Francia y Reino Unido reunirán a decenas de países —pero no a Estados Unidos— el viernes para impulsar planes para reabrir el paso.
Los combates han matado al menos a 3.000 personas en Irán, a más de 2.100 en Líbano, a 23 en Israel y a más de una docena en estados árabes del golfo Pérsico. Además, 13 soldados estadounidenses han fallecido.
Trump quiere que siete países le ayuden a enviar tropas al estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pide apoyo internacional para el Estrecho de Ormuz. Este es un punto estratégico para el comercio mundial y el transporte de petróleo.
Trump instó recientemente a gobiernos de Asia, Europa y otras regiones a enviar fuerzas navales propias. El objetivo es reforzar la seguridad marítima ante crecientes amenazas y tensiones en la zona.
El pedido de Trump se produce tras varios incidentes recientes. Estos han puesto en riesgo el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más transitados del mundo.
Analistas señalan que la presencia conjunta de fuerzas internacionales puede ser clave para disuadir eventuales ataques y proteger una vía fundamental para la economía global.
El Estrecho de Ormuz y la creciente tensión global
A raíz de incidentes como el ataque a barcos comerciales y las constantes fricciones en Medio Oriente, la seguridad en el Estrecho de Ormuz es considerada una prioridad internacional.
Las fuerzas navales de potencias como Estados Unidos, Reino Unido y Francia ya operan en el área.
Sin embargo, Trump considera que otros países también deberían asumir responsabilidades directas.
La petición del mandatario revive debates sobre el papel de las fuerzas navales multilaterales.
Mientras algunos gobiernos analizan el llamado, expertos advierten que cualquier intervención debe apegarse a la legalidad internacional y coordinarse cuidadosamente para evitar mayores tensiones.
Irán autoriza el paso de buques vinculados a España por el estrecho de Ormuz
El gobierno de Irán anunció que permitirá el tránsito de buques comerciales relacionados con España a través del estratégico Estrecho de Ormuz. Este paso estuvo bloqueado desde el inicio del conflicto armado el pasado 28 de febrero.
Allí destacó el compromiso de España con el derecho internacional. Según el comunicado, Teherán se muestra dispuesto a atender solicitudes procedentes del gobierno español.
Aunque no se menciona de forma explícita un permiso formal de navegación, el anuncio se interpreta como una señal de flexibilización en el control del paso marítimo. Además, esta medida se produce días después de que Irán indicara que permitiría el tránsito de embarcaciones de países considerados “no hostiles”.
Desde el inicio de las hostilidades, el tránsito por el estrecho ha sido limitado. Se estima que unos 3,200 buques permanecen detenidos en el Golfo Pérsico ante el riesgo de ataques, luego de que fuerzas iraníes afectaran varias embarcaciones. En este contexto, solo un número reducido de cargueros ha logrado cruzar la ruta marítima.
Algunos países como India, China y Turquía han iniciado gestiones para obtener autorizaciones similares. Por otro lado, naciones con vínculos diplomáticos con Irán han logrado coordinar el tránsito de sus barcos en medio de la tensión regional.
La Unión Europea descarta enviar buques de guerra al estrecho de Ormuz
Irán viola las normas comerciales al cobrar peajes en el estrecho de Ormuz
Para poner fin a la guerra con Estados Unidos e Israel, Irán exige el derecho a cobrar peajes en el estrecho de Ormuz.
Lo anterior, como condición previa para reabrir la vía marítima, vital para el suministro mundial de petróleo.
Sin embargo, cobrar peajes en el estrecho violaría un principio básico y duradero del comercio marítimo internacional: la libertad de navegación pacífica. Es una idea antigua que quedó codificada en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que entró en vigor en 1994.
Reabrir el estrecho salvaría a la economía mundial de las restricciones de suministro que han disparado los precios de la energía y los fertilizantes desde que comenzó la guerra el 28 de febrero.
Pero aceptar que Irán cobre peajes consolidaría el control de la República Islámica sobre el estrecho por el que se transporta el 20% del petróleo mundial, y enriquecería al país contra el que se lanzó la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha convertido la reapertura del estrecho en una prioridad. Pero la Casa Blanca indicó el miércoles que se opone a los peajes, y los analistas señalan que los productores de petróleo del Golfo también.
Los analistas afirmaron el miércoles que no habían visto cambios en el tráfico a través del estrecho desde que se anunció el alto el fuego, pese a las afirmaciones en sentido contrario de la Casa Blanca.
Datos de seguimiento de buques de Kpler mostraron que sólo cuatro embarcaciones con sus rastreadores del Sistema de Identificación Automática encendidos atravesaron el estrecho de Ormuz el miércoles, el primer día del alto el fuego.
Sin embargo, eso no incluye a los llamados buques de la “flota clandestina”, que viajan con sus rastreadores AIS apagados. Muchos de esos barcos de la “flota clandestina” transportan crudo iraní sancionado hacia el mercado abierto.
A continuación, algunas cosas que hay que saber sobre la propuesta de Irán y el derecho internacional con el que choca.