Una pancarta de treinta y dos metros fue elevada en el edificio del ministerio de gobernación de El Salvador, con el mensaje “Tocar niñas sí es un delito” después de que la justicia de ese país resolvió que tocar los genitales de una niña no es delito.

El magistrado, Eduardo Jaime Escalante, miembro de la Cámara Tercera de los Civil de El Salvador, enfrenta una acusasión de agresión sexual contra una niña de 10 años. Según testimonios de testigos, la madre y la víctima, el acusado tomó de los hombros a la niña y tocó sus genitales mientras ella jugaba en la residencial Altavista II, al norte de San Salvador.

Según el artículo 161 del Código Penal salvadoreño, la pena por el delito de agresión sexual a una menor o incapaz, es de ocho a doce años de prisión. Sin embargo, sobre el caso del señor Escalante en la Cámara Primera de lo Penal de El Salvador se resolvió que tocar a una niña no constituye delito sino una falta llamada “actos contrarios a las buenas costumbres y el decoro público”, que obliga a una multa de 10 a 30 días.

Este hecho despertó la indignación en la población que dio inicio a la campaña en redes sociales #TocarNiñasSíEsDelito y #LasNiñasNoSeTocan a la que sumaron varias organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres y la niñez y el gobierno salvadoreño.

El ministro de gobernación, Mario Durán, envió un mensaje a través de sus redes sociales en el que se suma a la campaña y pide que las instituciones hagan valer los derechos de las niñas y niños.

“Nada es más precioso que una hija. Por proteger su integridad, su sonrisa y esa libertad de ir por la vida sin preocupaciones la sociedad tiene que tomar acciones. Las instituciones son las primeras llamadas a hacer valer los derechos de nuestros niñas/os.”, tuiteó Durán.