A menos de un mes para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Kamala Harris enfrenta un panorama mixto en California, un bastión tradicionalmente demócrata.

Desde 1992, los candidatos de este partido han ganado de manera ininterrumpida en este estado clave, que otorga 54 votos del Colegio Electoral. Según una reciente encuesta de la Universidad de Berkeley y Los Angeles Times, Harris mantiene una cómoda ventaja de 22 puntos sobre Donald Trump (57% frente a 35%). Sin embargo, el dato preocupante para su campaña es la pérdida de apoyo entre los votantes latinos, un grupo crucial en el estado donde están llamados a las urnas 26,9 millones de personas.

El estudio señala que Harris sigue contando con el apoyo abrumador de los demócratas, progresistas y defensores del derecho al aborto. Trump, por su parte, ha consolidado el respaldo de conservadores, cristianos evangélicos y libertarios. La diferencia entre ambos candidatos varía según el género: Harris supera a Trump por 33 puntos entre las mujeres, pero la ventaja se reduce a 12 puntos entre los hombres.

Un aspecto clave de la encuesta es el apoyo de las minorías étnicas. Los afroamericanos son el grupo que más respalda a Harris (72%), seguidos por los asiáticos (66%). Los latinos, sin embargo, muestran el apoyo más bajo (54%), incluso por debajo del respaldo de los votantes blancos (56%). Un 7% de los latinos aún no había decidido su voto al cierre de la encuesta en septiembre.

Analistas políticos sugieren que Trump podría mejorar su desempeño entre los votantes hispanos en estas elecciones. En la encuesta, el republicano cuenta con un 35% de intención de voto, significativamente más que el 23% obtenido en las presidenciales de 2020. Este aumento refleja un descontento entre los latinos con la administración de Joe Biden, especialmente en temas como la economía, el alto costo de la vivienda y la inflación.

Otro factor que influye en la disminución del apoyo latino hacia Harris es la percepción sobre la economía. El 37% de los votantes indecisos cree que Trump gestionaría mejor la economía, comparado con el 16% que apoya a Harris en este aspecto. Además, Trump es visto por muchos como una figura más firme en política exterior, algo que podría atraer a más votantes latinos preocupados por la situación económica global y la estabilidad nacional.

Finalmente, la subrepresentación política de los latinos en California es otro elemento relevante. Aunque representan el 40% de la población, solo constituyen el 26% del electorado. En comparación, los votantes blancos están sobrerrepresentados, siendo el 50% del electorado a pesar de ser solo el 38% de la población en edad de votar. La importancia de movilizar a la población latina es clara, ya que su participación podría ser decisiva no solo en California, sino en otros estados clave como Nevada y Arizona.

Este escenario plantea un desafío para Harris, quien ha comenzado a redoblar sus esfuerzos para reconectar con los votantes latinos, como lo demuestra un reciente evento en Las Vegas organizado por Univision.

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