La tormenta invernal en EEUU ha encendido las alarmas tanto para autoridades, ciudadanos como para comunidades migrantes en ruta y residentes en zonas vulnerables.
Se espera que las bajas temperaturas, la nieve y el hielo generen condiciones peligrosas, especialmente en regiones tradicionalmente poco acostumbradas a estos eventos climáticos extremos.
Según pronósticos actualizados, la tormenta podría provocar caídas sustanciales de temperatura y cortes de energía, así como interrupciones en el transporte terrestre y aéreo.
Estas condiciones dificultarán la movilidad para miles de personas, incluidas familias migrantes que intentan cruzar la frontera sur o que se encuentran en situación precaria en refugios temporales.
Las autoridades han recomendado tener suministros básicos y no exponerse al clima salvo en casos de extrema necesidad.
Riesgos para migrantes y comunidades vulnerables
La exposición prolongada al frío representa una seria amenaza para aquellos sin protección adecuada.
Organizaciones humanitarias advierten que las personas en campamentos, albergues saturados o en tránsito, enfrentan un mayor riesgo de hipotermia y otras complicaciones médicas vinculadas al clima extremo.
Se han emitido alertas especiales para estados como Texas y Nuevo México, donde ya se han reportado evacuaciones preventivas.
Además, las autoridades migratorias han reforzado las advertencias sobre el peligro de atravesar regiones afectadas durante este fenómeno meteorológico.