El expresidente de Perú, Alejandro Toledo, se entregó este viernes a la justicia de Estados Unidos (EEUU) para responder por cargos relacionados con lavado de activos en su país.
A tempranas horas de la mañana, el exgobernante, quien residían en California, salió, acompañado de su esposa, para cumplir la orden de un juez estadounidense de presentarse a la Corte de San José para iniciar su proceso de envío a Perú.
“El expresidente Toledo enfrenta cargos de corrupción por el caso Odebrecht en su país, por los cuales debe responder luego que un juez federal de EEUU confirmara su proceso de extradición“, se informó desde los EEUU.
Una vez entregado a las autoridades se espera que sea trasladado a un centro de detención para luego iniciar con el proceso de extradición a Perú.
“Su abogado dijo que él no iba solicitar más aplazamientos del Noveno Circuito o de la Corte Suprema”, se indicó en el documento que dio luz verde a su envío al país de origen, donde es acusado por actos de corrupción.
Fue el propio exmandatario que solicitó a las autoridades estadounidenses confirmar un lugar para concretar su entrega, negándose a presentar más solicitudes para detener su extradición.
Los tribunales han asegurado que Toledo “será recluido en una cárcel apropiada, donde permanecerá hasta que se concluya su entrega a las autoridades peruanas“.