La historia de una familia mexicana autodeportada ha generado reacciones intensas en Estados Unidos y México, luego que se confirmara que se les decomisó 5,000 dólares y el vehículo en el que se transportaban.

Sonia Coria y Carlos León decidieron regresar voluntariamente a México después de estar 20 años de forma ilegal.

Sin embargo, su elección tuvo consecuencias inesperadas y dolorosas. Las autoridades de su país los esperaron en la frontera y les quitaron el patrimonio que consiguieron cuando se autodeportaron.

Según reportes, al cruzar formalmente e intentar acogerse a los protocolos legales, la familia descubrió que su autodeportación les había impedido acceder a beneficios migratorios que esperaban recibir, quedando en una situación aún más desfavorable que antes de salir.

Las consecuencias del intento de retorno legal

El caso pone en evidencia las dificultades del sistema migratorio y como son recibidos en México. 

Organizaciones defensoras de derechos migrantes advierten que muchas familias desconocen que, al autodeportarse, pueden quedar vetadas durante años, incluso si cumplen requisitos legales o tienen familiares nacionales.

Esta situación profundiza las crisis humanitarias en la frontera y dificulta la reunificación familiar.

“Perdimos todo… salimos con nada y regresamos peor”, dijo el padre de familia a la agencia Reuters.

Ahora la familia lucha por seguir adelante en el país que dejaron hace 20 años al huir de la inseguridad.