El estado de Florida se convirtió en la región de Estados Unidos (EEUU) con las leyes antiinmigrantes más severas, las cuales incluyen la pena de muerte.
Ron DeSantis firmó, el pasado 14 de febrero, una serie de normas, siguiendo las direcciones del presidente Donald Trump, quien ha emprendido una contundente lucha en contra de los inmigrantes ilegales en su país.
El paquete de leyes antiinmigrantes firmado por el gobernador de Florida contempla la pena de muerte para los indocumentados que sean declarados culpables de delitos graves como asesinato premeditado o violación a menores.
Las nuevas leyes, conocidas como SB 2-C y SB 4-C, tienen como objetivo castigar fuertemente a los extranjeros que ingresaron al país de forma ilegal, imponiendo condenas y deportaciones que infundan temor.
“El proyecto que firmé hoy convierte a Florida en el estado más fuerte del país en materia de aplicación de las leyes de inmigración. Esta legislación incorporará a las fuerzas del orden estatales y locales para ayudar a la administración Trump a restablecer el Estado de derecho, expulsar a los inmigrantes ilegales de nuestro país y proteger a nuestras comunidades”, dijo Ron de Santi sobre el paquete de leyes antiinmigrantes.
La Casa Blanca reiteró su compromiso para seguir asegurando la frontera al cien por ciento y tomar el control operativo de la región.