El asesino de cinco miembros de una familia hondureña, Francisco Oropeza intentó burlar a las autoridades ocultándose entre ropa sucia.

Una vez que los agentes lograron la detención, dieron a conocer algunos detalles del momento que fue encontrado.

Francisco Oropeza se mantuvo prófugo de la justicia por cuatro días. Desde el viernes que se registraron los crímenes, el mexicano se dio a la fuga sin dejar ninguna pista.

Autoridades aseguraron que más de 200 agentes realizaron inspecciones casa por casa sin tener éxito alguno.

Fue hasta la noche del martes, que gracias a la llamada de un ciudadano, se logró dar con el paradero del acusado de matar a tres mujeres, un niño y un joven.

De acuerdo con el reporte policial, a las 5:15 de la tarde se recibió la pista clave para capturar a Francisco Oropeza. Luego de los preparativos para la detención se ejecutó la captura a las 7:00 de la noche.

El hombre de 38 años de edad se encontraba escondido en un armario, oculto entre ropa sucia.

“Se encontraba bajo una pila de ropa sucia en el armario de una casa cerca de Conroe, a 20 millas de su residencia en la comunidad rural de Cleveland, donde baleó a sus vecinos”, se informó.

Ante el hallazgo, la policía analizaba qué delitos se les imputarían a los familiares que lo ayudaron a ocultarse por cuatro días.

Sobre la captura se indicó que se registró sin incidentes, ya que Francisco Oropeza al ser descubierto optó por entregarse sin resistencia.

Ahora, el mexicano enfrenta cargos de asesinato y se le impuso una multa de 5 millones de dólares.

Autoridades locales destacaron que por fin las víctimas podrán descansar en paz, puesto que el acusado está tras las rejas.