La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma legal clave que impone la cadena perpetua para quienes sean condenados por homicidio, violación y terrorismo.
Con el respaldo de la bancada oficialista de Nayib Bukele, la medida forma parte de una serie de acciones orientadas a endurecer la lucha contra el crimen organizado.
Este tema ha sido una de las banderas del actual gobierno.
Detalles de la reforma y el debate parlamentario
Las nuevas penas incluyen la cadena perpetua revisable para personas condenadas por delitos de alto impacto social como el homicidio agravado. Además, abarcan la violación de menores o delitos relacionados con el terrorismo.
Esta reforma sustituye la pena máxima anterior que era de 60 años de prisión.
La bancada oficialista defendió la medida argumentando que era necesaria para disuadir a los criminales y garantizar justicia a las familias de las víctimas.
Sin embargo, sectores de la sociedad civil y organismos internacionales han alertado sobre el riesgo de posibles abusos. También destacan la importancia de que el sistema judicial mantenga garantías procesales.