El Gobierno del presidente Donald Trump ha identificado a más de 500 niños migrantes no acompañados que permanecen bajo custodia de las autoridades estadounidenses como posibles candidatos para ser expulsados del país, de acuerdo con información divulgada por el senador demócrata Ron Wyden.

La medida forma parte de una estrategia enfocada en menores que ingresaron solos por la frontera sur de Estados Unidos y que continúan bajo resguardo del Gobierno mientras esperan ser entregados a un familiar o patrocinador.

Según la información disponible, el nuevo plan estaría dirigido a niños que llevan al menos seis meses bajo custodia y que no cuentan con un padre, tutor o familiar en territorio estadounidense que pueda hacerse cargo de ellos.

La iniciativa surge después de que un intento previo de repatriar a menores guatemaltecos fuera bloqueado por un juez federal. Ahora, la administración busca avanzar con un proceso similar, aunque centrado en un grupo distinto de menores migrantes.

Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han informado cuándo podría comenzar la implementación de estas posibles deportaciones ni cuántos casos serían procesados inicialmente.

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