• Los estadounidenses están sufriendo las consecuencias de la guerra que Trump inició contra Irán. Los precios de todos los bienes de consumo han aumentado considerablemente. 

NUEVA YORK (AP) / Redacción— Estados Unidos (EEUU) está pagando un alto precio por la guerra contra Irán. Dolor en la gasolinera. Tarifas postales más altas. Vuelos cancelados, boletos de avión más caros e importes por equipaje. Artículos cotidianos como el jabón y la pasta de dientes se encarecen.

Los consumidores estadounidenses pagan la disrupción de la producción mundial de energía causada por la guerra con Irán, mientras el conflicto entra en su tercer mes. El aumento en los precios de la gasolina, el diésel y el combustible para aviones encarece la conducción y los viajes aéreos.

Muchas empresas de EEUU advierten que hay más por venir: el costo del combustible y de los materiales derivados del petróleo podría elevar los precios de los alimentos y de los artículos para el hogar.

Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz a los petroleros, manteniéndolos retenidos en el golfo Pérsico y lejos de clientes en todo el mundo, mientras un bloqueo de la Marina estadounidense impide que la República Islámica venda su propio petróleo. Los precios se dispararon de la noche a la mañana ante el temor de que la guerra afecte el flujo de crudo durante mucho tiempo.

Así es como el creciente costo del petróleo y el gas afecta a los consumidores.

La gasolina en EEUU alcanza su nivel más alto desde 2022

A medida que sube el costo del crudo, también aumentan los precios de la gasolina y de otros combustibles que mantienen en funcionamiento equipos, autos, autobuses, camiones de reparto y aviones.

En todo EEUU, los precios de la gasolina están en su nivel más alto desde 2022. El jueves, el promedio nacional alcanzó los 4,30 dólares por galón, frente a los 2,98 dólares antes de que comenzara la guerra, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés). Eso representa un aumento del 44% desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero.

Los precios del diésel encarecen el transporte de mercancías en EEUU

Los elevados precios del diésel encarecen el transporte de bienes de uso diario en EEUU. El diésel promedia ahora casi 5,50 dólares por galón, frente a los 3,76 dólares antes de la guerra, según AAA.

Las empresas de transporte han empezado a añadir recargos para cubrir el costo. El Servicio Postal de Estados Unidos aplicó un cargo temporal del 8% en algunos de sus servicios, incluido el envío prioritario, para ayudar a amortiguar el impacto del aumento de los costos de transporte. Amazon también añadió un recargo del 3,5% por combustible y logística a los vendedores externos que usan su plataforma para compensar los precios del combustible.

Los compradores de EEUU podrían ver aumentos más bruscos en las etiquetas de ropa, cosméticos, muebles y otros productos.

“El diésel es el que hay que vigilar cuando se trata de los precios de los bienes de consumo”, afirmó Peter Zaleski, profesor de economía en la Universidad de Villanova.

Los boletos de avión se encarecen en EEUU

Después de saltar a 209 dólares por barril a principios de abril, el precio mundial del combustible para aviones bajó la semana pasada a alrededor de 179 dólares, todavía muy por encima de los aproximadamente 99 dólares de finales de febrero.

El combustible es uno de los mayores gastos de las aerolíneas. Sus precios impulsan al alza las tarifas aéreas, los importes por equipaje y los cargos adicionales.

Las principales aerolíneas de EEUU, como Delta, United, American y Southwest, han aumentado las tarifas por equipaje documentado. United está ampliando su modelo de “paga por lo que quieras” de la clase económica a las cabinas premium, cobrando por separado opciones como la selección de asiento. American está agregando tarifas por asignación de asientos en la tarifa básica de clase económica, incluso para sus miembros de lealtad de nivel élite.

Fuera de EEUU, aerolíneas de Asia y Europa han añadido o incrementado recargos por combustible, en algunos casos sumando cientos de dólares a los boletos de larga distancia.

Muchas aerolíneas también han recortado sus horarios de vuelo, han eliminado rutas menos rentables o han reducido la capacidad de asientos. El Grupo Lufthansa señaló que planea cancelar alrededor de 20.000 vuelos en toda su red durante los próximos seis meses.

Los fabricantes de bienes de consumo en EEUU podrían aumentar sus precios

Procter & Gamble, fabricante de productos para el hogar como la pasta dental Crest, el detergente Tide y el papel higiénico Charmin, calculó la semana pasada que la guerra podría provocar un golpe de 1.000 millones de dólares a las ganancias durante su próximo año fiscal si el crudo Brent se mantiene alrededor de 100 dólares por barril.

Muchos de los productos y empaques de P&G están hechos de resina u otro material derivado del petróleo, explicó a los periodistas el 24 de abril Andre Schulten, director financiero de P&G. Indicó que la empresa podría tener que trasladar parte de los costos a los compradores.

Unilever, con sede en Londres y fabricante de productos que van desde el jabón Dove hasta la mayonesa Hellmann’s, planea aumentar los precios alrededor de un 2% a 3% en “pequeñas dosis”, manifestó el jueves el director financiero Srinivas Phatak en una llamada de resultados.

Los comestibles en EEUU podrían ser los siguientes

Los precios de los comestibles en EEUU aún no se han visto afectados, según cifras del gobierno. Pero se espera que aumenten a medida que se reduzcan los suministros de combustible y fertilizantes.

El combustible representa aproximadamente entre el 15% y el 30% del costo total de los alimentos, según la Independent Grocers Alliance, una agrupación de 7.500 supermercados globales. El fertilizante también es esencial para los agricultores, y cerca del 30% de los envíos mundiales de fertilizantes suele pasar por el estrecho de Ormuz.

Ken Foster, profesor de economía agrícola en la Universidad Purdue, señaló que normalmente hay un desfase de 3 a 6 meses entre un shock en los precios de la energía y un aumento en los precios minoristas de los alimentos. El desfase puede llegar hasta un año en el caso de alimentos envasados con una vida útil más larga.

Es posible que aumente el hambre en Asia y África

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU estima que 45 millones de personas más, la mayoría de las cuales vive en Asia y África, podrían sufrir hambre si la guerra no se atenúa para mediados de este año. Eso elevaría el total mundial de personas que enfrentan inseguridad alimentaria a 363 millones, el nivel más alto registrado.

“Los retrasos y los mayores costos de transporte elevan los precios de los alimentos, y las familias que gastan entre el 50% y el 70% de sus ingresos en comida son las primeras en quedarse sin ella”, dijo en un comunicado Corinne Fleischer, directora de la cadena de suministro del programa.

El costo real de la guerra en Irán podría duplicar las cifras oficiales de EEUU

El costo real de la guerra de EEUU en Irán podría ser mucho más elevado de lo que se ha informado públicamente. De acuerdo con funcionarios estadounidenses familiarizados con evaluaciones internas, el gasto total del conflicto se aproxima a los 50.000 millones de dólares, una cifra que duplica la estimación presentada recientemente por el Pentágono ante el Congreso.

Durante una audiencia en el Capitolio esta semana, un representante del Pentágono señaló que la operación militar, denominada Operation Epic Fury, tenía un costo aproximado de 25.000 millones de dólares. Sin embargo, esa cifra no incluye pérdidas clave como equipos destruidos, daños a instalaciones militares ni otros gastos logísticos asociados al conflicto.

El tema fue abordado en medio de la defensa del presupuesto de defensa estadounidense, valorado en 1,5 billones de dólares, encabezada por el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine. Ambos comparecieron ante legisladores para justificar el gasto militar, mientras crecían las dudas sobre el verdadero costo de la guerra.

Una de las principales razones de la diferencia entre las cifras oficiales y las estimaciones internas radica en el alto consumo y pérdida de armamento. Por ejemplo, el Pentágono ha perdido al menos 24 drones MQ-9 Reaper, aeronaves no tripuladas de alta tecnología cuyo valor supera los 30 millones de dólares por unidad. Este tipo de pérdidas evidencia la rapidez con la que los costos pueden escalar en un conflicto prolongado.

Además del equipo destruido, otros gastos menos visibles también impactan significativamente el presupuesto. Entre ellos se encuentran los costos de reposición de municiones, el mantenimiento de tropas desplegadas y el consumo de combustible. Según expertos de EEUU, el uso intensivo de aviones, buques y vehículos militares incrementa considerablemente el gasto operativo diario.

El contralor interino del Pentágono, Jules Hurst, reconoció ante el Senado que algunos costos, como la construcción y mantenimiento de bases militares, son difíciles de estimar debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y la futura presencia militar en la región. Estas variables complican la elaboración de un cálculo preciso del gasto total.

Las dudas sobre la cifra oficial también fueron expresadas por legisladores. El senador demócrata Chris Coons cuestionó abiertamente la estimación de 25.000 millones de dólares, señalando que probablemente no incluye el costo de mantener tropas en la zona ni otros gastos logísticos acumulados durante meses. En la misma línea, el senador Richard Blumenthal solicitó mayor claridad sobre los componentes del cálculo presentado por el Departamento de Defensa.

Expertos en seguridad y defensa de EEUU coinciden en que el impacto económico de la guerra va más allá del gasto militar directo. Mark Cancian, asesor del Center for Strategic and International Studies, explicó que conflictos de esta naturaleza generan costos adicionales en múltiples áreas, incluyendo el aumento del precio del combustible y otros recursos estratégicos.

El conflicto también está teniendo repercusiones directas en la economía de los ciudadanos estadounidenses. Durante una audiencia en el Congreso, el representante Ro Khanna preguntó cuánto impactará la guerra en el costo de vida, especialmente en productos como gasolina y alimentos. Aunque no hubo una respuesta concreta por parte del secretario Hegseth, diversos análisis apuntan a un incremento significativo en los gastos domésticos.

El American Enterprise Institute estima que el aumento en los precios del combustible y los fertilizantes podría representar un gasto adicional de aproximadamente 150 dólares mensuales por hogar en Estados Unidos. Este impacto refleja cómo los conflictos internacionales pueden trasladarse rápidamente a la economía cotidiana.

A largo plazo, la reposición del armamento utilizado también representará un desafío. Según Cancian, podrían pasar varios años antes de que los niveles de municiones regresen a los estándares previos al conflicto, los cuales ya eran considerados limitados antes del inicio de las hostilidades.

En este contexto, analistas advierten que tanto Estados Unidos como Irán enfrentan presiones económicas derivadas de la guerra. El elevado costo financiero, sumado a las consecuencias sociales y políticas, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del conflicto en el tiempo.

Mientras continúan las operaciones militares, el debate sobre el verdadero costo de la guerra sigue creciendo en Washington, con llamados a una mayor transparencia y a una evaluación más completa del impacto económico que enfrenta el país.

EEUU e Irán “usarán” armas novedosas y poderosas en una próxima escalada de tensiones 

Los gobiernos de Estados Unidos (EEUU) e Irán han prometido usar armas novedosas y poderosas en una próxima escalada de tensiones, generando alarma en el mundo.

El comandante de la Armada de Irán, Shahram Irani, ha generado alarma internacional por asegurar que tiene mayores capacidades militares.

De acuerdo a medios locales, Irán revela arma aterradora y advierte que será activada si el país es atacado, marcando una nueva fase en la tensión regional y global.

“Pronto revelaremos un arma aterradora contra el enemigo. […] En estos días muy cercanos, estas capacidades se mostrarán en el ámbito marítimo“, señaló Irani.

Añadió que los enemigos verán “el arma que tanto temen” muy cerca de ellos y advirtió que espera que “no sufran un infarto”, en referencia al posible impacto de estas demostraciones.

En los últimos años, la presión militar y diplomática sobre Irán en materia nuclear y de defensa ha ido en aumento.

Las sanciones de Occidente, sumadas a los enfrentamientos indirectos con Israel y Estados Unidos, han elevado la tensión en Oriente Medio.

El anuncio de un armamento “aterrador”, cuyo detalle no ha sido revelado pero que apunta a una capacidad de respuesta inédita, podría alterar significativamente el equilibrio estratégico en la región.

Esta advertencia ocurre después de recientes intercambios de amenazas entre Teherán y varios países occidentales.

Según el jefe militar iraní, “la próxima guerra podría cambiar la historia”, insinuando que la “arma aterradora” es una innovación que aún no ha sido utilizada.

Las reacciones internacionales no se han hecho esperar y varios gobiernos han solicitado una investigación más profunda sobre el armamento al que Irán hace referencia.

Dark Eagle, el proyectil más grande de EEUU que usará en Irán

Estados Unidos ha dado a conocer información clave sobre su novedoso misil estadounidense de largo alcance, una herramienta militar que promete revolucionar las capacidades operativas del país, específicamente en Irán.

Según fuentes oficiales, este sistema introduce avances tecnológicos pensados para superar a la competencia internacional, cambiando así el panorama estratégico global en materia de defensa.

A diferencia de otros proyectiles tradicionales, el novedoso misil estadounidense integra sistemas de guiado precisos y una capacidad de alcance mejorada, permitiendo impactar objetivos a grandes distancias con un margen de error mínimo, lo que generaría mayores daños en Irán.

Además, incorpora inteligencia artificial y sensores avanzados para adaptarse dinámicamente a diferentes escenarios, haciendo más difícil su detección y neutralización.

EEUU ha gastado $25 mil millones en la guerra con Irán 

El costo de la guerra de Irán iniciada por EEUU oscila cerca de 25,000 millones de dólares desde el inicio del conflicto, según reportes recientes.

Este gasto supone un impacto considerable en las finanzas estatales de Estados Unidos, a la vez que reaviva el debate sobre la intervención militar en el Medio Oriente y sus consecuencias a nivel internacional.

La estimación del costo de la guerra la proporcionó el contralor interino del Pentágono, Jules Hurst III, quien testificó en una audiencia del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine.

“Aproximadamente, a día de hoy, estamos gastando unos 25,000 millones de dólares en la Operación Furia Épica”, declaró Hurst al principal demócrata del comité, el representante por Washington Adam Smith

La cifra de la guerra, confirmada por el Pentágono, incluye los costos de despliegue de tropas, operaciones de defensa, refuerzos de bases militares y municiones.

Estos gastos militares reflejan los desafíos y tensiones que Estados Unidos enfrenta en Medio Oriente, especialmente ante la creciente influencia de Irán en la región y los conflictos derivados de la situación con grupos como los hutíes, respaldados por Teherán.

Para muchos analistas, la magnitud del gasto militar pone sobre la mesa una discusión clave: ¿vale la pena el costo humano y fiscal para los estadounidenses? Los recursos usados podrían haberse destinado a educación, salud o infraestructura.

Este escenario recuerda a otros grandes gastos militares, como ocurrió en Irak y Afganistán.

EEUU no puede tolerar que Irán controle Ormuz 

La posibilidad de que Irán controle el estrecho de Ormuz ha generado un debate que traspasa fronteras tras la guerra protagonizada por EEUU en contra de la nación islámica.

El control iraní del estrecho de Ormuz representa un desafío estratégico para EEUU, que históricamente considera esta vía un punto clave para el comercio energético global y su influencia en Medio Oriente.

Actualmente, aproximadamente un tercio del petróleo mundial que se transporta por mar pasa por el estrecho de Ormuz, lo que subraya su enorme importancia para la economía global.

El secretario de Estado, Marco Rubio, fue contundente al decir que EEUU no puede tolerar un escenario en el que Irán ejerza control sobre el estratégico estrecho de Ormuz. 

“Si lo que quieren decir con ‘abrir el estrecho’ es: ‘Sí, el estrecho está abierto siempre y cuando te coordines con Irán, obtengas nuestro permiso o te volaremos por los aires, y nos pagues’, eso no es abrir el estrecho. Son vías navegables internacionales”, dijo el funcionario estadounidense.

Irán no deja de exportar petróleo a pesar del asedio de EEUU en Ormuz

Unos 90 barcos, incluidos petroleros, han cruzado el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra con Irán. Además, el país aún está exportando millones de barriles de petróleo.

La exportación del crudo se da en un momento en que la vía marítima ha quedado prácticamente cerrada, según plataformas de datos marítimos y comerciales.

Muchos de los buques que atravesaron el estrecho realizaron los llamados tránsitos “clandestinos”, con los que eluden las sanciones y la supervisión de gobiernos occidentales.

Más recientemente, embarcaciones con vínculos con India y Pakistán también han logrado cruzar el estrecho, a medida que los gobiernos intensificaron las negociaciones.

Donald Trump, presionó a aliados y socios comerciales para que enviaran buques de guerra y reabrieran el estrecho. Lo hizo con la esperanza de bajar los precios del petróleo.

La mayor parte del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se ha detenido desde principios de marzo, después de que comenzó la guerra. Unos 20 buques han sido atacados en la zona.

Sin embargo, Irán aún ha logrado exportar bastante más de 16 millones de barriles de petróleo desde el comienzo de marzo. Así lo estimó la plataforma de datos y análisis comerciales Kpler.

Debido a las sanciones occidentales y los riesgos asociados, China ha sido el mayor comprador de petróleo iraní.

Ha habido una “resiliencia continua” en los volúmenes de exportación de petróleo de Irán, manifestó la analista de riesgo comercial de Kpler, Ana Subasic.

Irán ha logrado beneficiarse de las ventas de petróleo. También ha logrado “preservar su propia arteria de exportación” al esgrimir el control sobre el paso, señaló Kun Cao, director de clientes de la consultora Reddal.

Se dispara el precio del petróleo por guerra EEUU e Irán 

El precio del petróleo supera los 110 dólares por barril tras la escalada del conflicto entre EEUU e Irán, un hecho que ya está teniendo consecuencias en la economía global.

La cotización del crudo alcanzó este martes su nivel más alto en meses, según reportes de agencias, tras nuevos episodios de violencia y ataques cruzados que mantienen en vilo a los mercados energéticos internacionales.

Impacto económico regional y mundial del precio del petróleo

Esta subida, impulsada directamente por la incertidumbre geopolítica y la posibilidad de cortes en el suministro de los principales productores, genera preocupación no solo en los países involucrados en la guerra en Irán, sino también en las economías latinoamericanas, donde los combustibles y productos básicos podrían encarecerse en las próximas semanas.

Analistas advierten de un panorama incierto que podría replicarse como en otras crisis energéticas recientes.

Los países de Centroamérica y Sudamérica, en especial los importadores netos de hidrocarburos, ya se preparan para escenarios de mayor inflación y presión en el costo de vida.

El conflicto también pone sobre la mesa el debate sobre la vulnerabilidad de la economía global ante tensiones militares en zonas estratégicas para el suministro energético.

Expertos internacionales llaman a diversificar fuentes de energía y fortalecer pactos de seguridad regional para hacer frente a futuras crisis similares.

IEA anuncia liberación récord de petróleo ante cierre del Estrecho de Ormuz

La Agencia Internacional de Energía (IEA) anunció este miércoles que liberará 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia. Esto representa la mayor liberación coordinada en la historia del organismo internacional.

La decisión se produce en medio del cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio energético mundial. Esta vía se ve afectada por la guerra que involucra a Irán. Por ese corredor transita normalmente cerca de una quinta parte del suministro global de petróleo.

Durante una conferencia de prensa, el director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, explicó que la medida busca garantizar la seguridad energética y estabilizar los mercados ante la interrupción del flujo de crudo. Además, según señaló, el aumento de oferta permitirá compensar parcialmente la pérdida de suministro provocada por el cierre del paso marítimo.

La IEA cuenta con reservas de aproximadamente 1.200 millones de barriles de petróleo almacenados por sus países miembros. La última liberación coordinada ocurrió en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. En ese entonces se colocaron cerca de 200 millones de barriles en el mercado. Acciones similares también se realizaron en 2011, 2005 y 1991.

El organismo indicó que el petróleo será liberado de manera gradual y que el tiempo exacto para su llegada a los mercados dependerá de las condiciones y decisiones de cada país miembro.