Las advertencias sobre una guerra entre Estados Unidos (EEUU) y China se han intensificado, según expertos en relaciones internacionales.

Esta disputa, más allá de la competencia comercial y tecnológica, podría provocar un conflicto militar directo en los próximos diez años, según informes recientes.

Ambos países han incrementado sus acciones en áreas sensibles como el mar de la China Meridional, Taiwán y la carrera armamentista tecnológica.

El aumento de ejercicios militares y la retórica hostil de ambos lados alimentan el temor a un enfrentamiento accidental o planificado.

Especialistas aseguran que si estas tendencias no se detienen, una guerra entre EEUU y China dejaría profundas consecuencias económicas y geopolíticas para el mundo.

 Factores que agravan la rivalidad entre las dos potencias

La rivalidad no se limita al ámbito militar. Estados Unidos ha implementado restricciones que buscan frenar el acceso chino a tecnologías avanzadas, mientras China fortalece su presencia en el comercio global y desarrolla alianzas estratégicas.

Según el informe, la falta de comunicación directa y efectiva entre ambas potencias aumenta el riesgo de un malentendido fatal.