- La delegación iraní mantendrá conversaciones con el liderazgo paquistaní, negándose a reunirse con los enviados de EEUU, que este sábado viajan a Islamabad.
ISLAMABAD, Pakistán (AP) — Se espera que enviados de Estados Unidos viajen a Pakistán el sábado en un nuevo intento por salvar las conversaciones de alto el fuego con Teherán, aunque Irán descartó negociaciones directas con representantes de Washington mientras su principal diplomático llegaba a Islamabad.
El último esfuerzo por negociar un acuerdo se produce mientras un alto el fuego indefinido ha pausado la mayor parte de los combates, pero las repercusiones económicas siguen aumentando con los envíos globales de energía interrumpidos por el cierre del estrecho de Ormuz.
Irán reanudó el sábado los vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Teherán por primera vez desde el comienzo del conflicto con Estados Unidos e Israel hace casi dos meses.
La televisión estatal iraní reportó que desde el Aeropuerto Internacional Imán Jomeini de la capital despegaron vuelos hacia Estambul, Mascate, la capital de Omán, y la ciudad saudí de Medina. Irán reabrió parcialmente su espacio aéreo a principios de mes en medio de un alto el fuego con Estados Unidos que detuvo los combates entre ambos países.
La reapertura del aeropuerto se produce mientras el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, se reunió dos veces con los principales líderes militares y políticos de Pakistán desde su llegada a Islamabad el viernes por la noche, de acuerdo con las autoridades.
Según el Ministerio de Exteriores de Pakistán, la delegación iraní mantendrá conversaciones con el liderazgo paquistaní mientras se esperaba que los enviados de Estados Unidos viajaran a Islamabad el sábado. No se ha especificado cuándo llegarán Steve Witkoff y Jared Kushner.
Pakistán trabaja para que EEUU e Irán vuelvan a negociar
La capital de Pakistán, Islamabad, estaba prácticamente confinada a primera hora del sábado, antes de las conversaciones, tras una semana de restricciones de seguridad que han alterado la vida cotidiana en toda la ciudad.
Los residentes tienen dificultades para desplazarse incluso distancias cortas, mientras los puestos de control, los cierres de carreteras y los desvíos se han convertido en una imagen habitual, especialmente en torno a zonas sensibles.
Las arterias normalmente concurridas que llevan al aeropuerto y a la fortificada Zona Roja estaban en gran medida desiertas a primera hora del sábado, con los movimientos estrictamente restringidos. Las fuerzas de seguridad, incluyendo soldados, comandos paramilitares y policía— mantenían una fuerte presencia en intersecciones clave, especialmente cerca del aeropuerto, mientras helicópteros sobrevolaron la zona toda la mañana.
Pakistán ha estado intentando que funcionarios de Estados Unidos e Irán vuelvan a la mesa después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció esta semana una prórroga indefinida del alto el fuego con Irán, atendiendo la solicitud de Islamabad de más tiempo para las gestiones diplomáticas.
La Casa Blanca anunció el viernes que Trump enviaría a Steve Witkoff y Jared Kushner para reunirse con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. Pero poco después de que Araghchi llegara a Islamabad, su ministerio indicó que cualquier conversación sería indirecta, con funcionarios paquistaníes transmitiendo los mensajes entre ambas partes.
Araghchi y los dos emisarios de Trump sostuvieron horas de conversaciones indirectas en Ginebra sobre el programa nuclear de Teherán el 27 de febrero, pero se retiraron sin un acuerdo. Al día siguiente, Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra contra Irán.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró a Fox News que el presidente había decidido enviar a Witkoff y Kushner a Pakistán “para escuchar a los iraníes”.
“Sin duda hemos visto algunos avances del lado iraní en los últimos días”, manifestó Leavitt, que no ofreció detalles sobre lo que estaban escuchando los funcionarios estadounidenses.
Trump amplía la exención de la Ley Jones 90 días, excluido Irán
Además, la Casa Blanca anunció el viernes que Trump prorrogó 90 días la exención de la Ley Jones, lo que facilita que barcos no estadounidenses transporten petróleo y gas natural.
En marzo, el mandatario anunció una primera exención de 60 días, una medida destinada a estabilizar el precio de la energía y facilitar los envíos de petróleo y gas hacia Estados Unidos tras el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que en tiempos de paz pasa una quinta parte del petróleo mundial.
Irán ha mantenido su control asfixiante sobre el tráfico a través del estrecho y a inicios de esta semana atacó a tres embarcaciones. Estados Unidos, por su parte, mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes y Trump ha ordenado a los militares “disparar y matar” a pequeñas embarcaciones que podrían estar colocando minas.
El precio del crudo Brent, el referente internacional, bajó tras el anuncio, oscilando entre 103 y más de 107 dólares por barril. Aún así, es casi un 50% más del precio que tenía el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra.
La limitación de los envíos a través del estrecho ha tenido repercusiones en el comercio marítimo mundial, incluso a través del Canal de Panamá, casi al otro lado del mundo.
También el sábado, el ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, anunció que el país enviará buques barreminas al Mediterráneo para retirar las minas colocadas por Irán en el estrecho de Ormuz una vez terminen las hostilidades.
Suben los muertos pese a altos el fuego
Desde el inicio del conflicto, al menos 3.375 personas han perdido la vida en Irán y más de 2.490 en Líbano, donde dos días después del comienzo de la guerra estallaron nuevos combates entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Teherán—, según las autoridades.
Además, 23 personas murieron en Israel y más de una docena en estados árabes del Golfo. Quince soldados israelíes fallecieron en Líbano y 13 miembros del ejército estadounidense en toda la región.
La fuerza de paz de Naciones Unidas en el sur de Líbano también ha sufrido bajas. La FINUL dijo el viernes que un casco azul indonesio murió por las heridas sufridas en un ataque contra su base el 29 de marzo, lo que eleva a seis —cuatro indonesios y dos franceses— el número de integrantes de la fuerza muertos desde que estalló la guerra.
EEUU tiene un “plan B” para ganar la guerra con Irán: atacar en el estrecho de Ormuz
En medio de crecientes tensiones regionales, recientemente se reveló que los planes militares de EEUU contra Irán incluyen acciones específicas en el estratégico estrecho de Ormuz.
Según distintas fuentes, el Departamento de Defensa estadounidense ha desarrollado opciones para responder a potenciales ataques iraníes, particularmente en esta zona, crucial para el transporte mundial de petróleo.
El anuncio surge tras una serie de incidentes recientes que elevan la preocupación internacional sobre la seguridad y la estabilidad en el golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global, se ha convertido en un foco rojo para la comunidad internacional debido a su importancia y vulnerabilidad.
El Estrecho de Ormuz: un punto geopolítico clave
El control o la interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz podría tener consecuencias globales, desde el aumento del precio del petróleo hasta la recesión económica.
Ante posibles amenazas, EEUU ha reforzado su presencia militar y mantiene estrecha vigilancia sobre las actividades de Irán en la región.
Otros episodios recientes, como las sanciones económicas y los enfrentamientos indirectos entre Irán y aliados de Washington, alimentan temores de un conflicto mayor.
Irán deja claro que si no exporta petróleo, no lo hará “nadie” en Medio Oriente
La reciente advertencia de Irán sobre sus exportaciones de petróleo ha generado preocupación en los mercados mundiales.
Utilizando el foco clave Irán exportaciones de petróleo, autoridades iraníes declararon que cualquier intento de restringir la venta de crudo iraní podría enfrentar una respuesta contundente.
Este mensaje surge en medio de crecientes amenazas de sanciones severas tras la escalada de tensiones en Medio Oriente, por el bloqueo de buques de petróleo de Irán en aguas internacionales del Golfo Pérsico.
Según se informó, la administración iraní está dispuesta a reaccionar “en el mismo nivel” si el país pierde su acceso a los mercados internacionales del petróleo, recordando que la energía sigue siendo una herramienta geopolítica de peso y un bien escaso en el entorno actual.
Históricamente, las sanciones han afectado seriamente la economía iraní, pero el gobierno asegura que existen mecanismos para resistir y contrarrestar bloqueos.
“Si no se exporta ni un barril de nuestro petróleo, no se exportará ni un barril de petróleo en la región. Y si una sola persona de nuestro pueblo, por la ignorancia del enemigo, no tiene acceso a la electricidad, diez personas de la región se quedarán sin electricidad”, declaró en un acto público el vicepresidente de Irán, Ismail Saqab Esfahani.
EEUU asegura que interceptó una “flota fantasma” con petróleo iraní
Estados Unidos intercepta buque con petróleo iraní en el océano Índico, una acción que pone en el centro de atención a la llamada “flota fantasma” dedicada a transportar petróleo burlando sanciones internacionales.
Según informes recientes, la Marina estadounidense detuvo la embarcación fantasma tras detectar indicios de actividades sospechosas y evasión de regulaciones sobre el transporte de petróleo desde Irán.
Este tipo de operación ocurre en un contexto de tensiones diplomáticas y comerciales, ya que el gobierno de EEUU mantiene sanciones estrictas contra el régimen iraní para limitar su financiamiento a través de la exportación de crudo.
La “flota fantasma” es el término que se le da a una red de buques que operan con identidades falsas, apagando sus sistemas de rastreo y cambiando constantemente de bandera para ocultar el origen y el destino de su cargamento.
Irán exhibe los barcos que incautó en Ormuz y recrudece su vigilancia
La tensión en Medio Oriente se agudiza tras la reciente decisión de Irán de exhibir públicamente los barcos portacontenedores secuestrados en el estrecho de Ormuz.
Esta estratégica ruta marítima, por donde transita hasta el 20% del comercio global de petróleo, vuelve a estar en el centro de atención mundial luego de que la República Islámica endureciera sus amenazas contra embarcaciones extranjeras hostiles que atraviesen la zona.
Irán exhibe barcos secuestrados ante medios locales e internacionales, buscando demostrar su control y fortaleza en respuesta a las sanciones occidentales y a los recientes episodios de tensión militar en la región.
Las autoridades iraníes advierten que cualquier nave que consideren hostil puede ser objeto de acciones similares, lo que genera preocupación entre navieras y gobiernos del mundo.
La televisión estatal iraní difundió imágenes de los buques MSC Francesca y Epaminondas, anclados cerca del estrecho tras ser incautados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) bajo la acusación de intentar ingresar sin autorización.
El estrecho e Ormuz está bajo vigilancia continúa por el “control total del corredor marítimo por parte de las fuerzas armadas iraníes, hecho inédito en la historia contemporánea del país”.
El Estrecho de Ormuz es un punto geopolítico de alto riesgo. Los recientes anuncios y amenazas de Irán no solo afectan la estabilidad regional, sino también la economía global.
Organismos internacionales y expertos advierten que cualquier escalada podría impactar los precios del petróleo e incrementar el riesgo de conflictos armados en la zona.
Panamá se beneficia del bloqueo de Ormuz: Empresas pagan hasta 4 millones de dólares por cruzar el Canal
Las empresas han desembolsado hasta 4 millones de dólares para que sus barcos crucen el Canal de Panamá, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, según la Autoridad del Canal de Panamá, en una medida que ha provocado un cambio radical en los flujos comerciales globales.
Aunque el paso por la vía navegable suele tener una tarifa fija previa reserva, las compañías que no tengan una pueden cruzar pagando un cargo adicional en una subasta de cupos, que se adjudican al mejor postor en lugar de esperar durante días frente a la costa de la Ciudad de Panamá.
Ese precio se ha multiplicado en las últimas semanas mientras Irán y Estados Unidos bloquean la crucial ruta del estrecho de Ormuz, y la demanda de esos cupos se ha disparado. Cada vez son más buques los que cruzan por el canal de Panamá a medida que se redirigen los envíos y los compradores adquieren productos en otros países para evitar el comercio a través de la ahora peligrosa vía marítima de Oriente Medio.
“Con todos los bombardeos, los misiles, los drones (…) las empresas dicen que es más seguro y más barato cruzar por el canal de Panamá”, apuntó Rodrigo Noriega, abogado y analista en la Ciudad de Panamá. “Todo esto está afectando las cadenas de suministro globales”.
Mientras, según Noriega, el gobierno de Panamá está “maximizando lo que puede ganar con el Canal de Panamá”.
El precio medio para cruzar por el canal oscila entre los 300.000 y 400.000 dólares, dependiendo de la embarcación. Antes, para obtener un cruce más temprano, las empresas pagaban entre 250.000 y 300.000 dólares adicionales. En las últimas semanas, el costo adicional promedio se ha incrementado hasta rondar los 425.000 dólares.
Ricaurte Vásquez, administrador del canal, indicó que otra empresa, cuyo nombre no quiso revelar, pagó 4 millones de dólares extra cuando su buque cisterna tuvo que cambiar de destino debido a las tensiones geopolíticas.
“Era un barco que llevaba combustible a Europa, y lo redirigieron a Singapur, y necesitaba llegar allí porque Singapur se está quedando sin combustible”, señaló.
Otras petroleras pagaron más de 3 millones de dólares, además de la tarifa de cruce, para acelerar su paso ante el alza de los precios del petróleo.
Vásquez apuntó que los barcos no se han aglomerado en el canal, sino que los costos pueden atribuirse a cambios de última hora y a una mayor urgencia de las embarcaciones que necesitan ir de un punto a otro más rápido en medio del caos comercial.
Según Vásquez, los costos no son una tarifa general del mercado, sino un peaje temporal asumido por las empresas.
“Ellos deciden hasta qué precio llegar”, manifestó.
Al tiempo que obtiene más dinero por el nuevo negocio, el gobierno de Panamá también ha sufrido un revés por la pugna geopolítica.
El miércoles, la cancillería del país acusó a Irán de incautar ilegalmente un buque con bandera panameña de la empresa italiana MSC Francesca en el estrecho de Ormuz.
Panamá, uno de los países con más buques registrados en el mundo, dijo que la embarcación fue “tomada por la fuerza” por Irán. No estaba claro si el barco seguía bajo custodia iraní.
La incautación “representa un grave atentado contra la seguridad marítima y constituye una escalada innecesaria en momentos en que la comunidad internacional aboga por que el estrecho de Ormuz se conserve abierto a la navegación internacional sin amenazas ni chantajes de ningún tipo”, indicó el ministerio en un comunicado.
Noriega señaló que la cantidad que las empresas pagan para cruzar el canal podría seguir aumentando si el conflicto se prolonga, ya que los precios del petróleo ya se están disparando. El precio de un barril de crudo Brent superó brevemente los 107 dólares esta semana, frente a los alrededor de 66 dólares que costaba hace un año.