El gobierno de Israel aseguró que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, murió tras el ataque aéreo conjunto lanzado contra su complejo oficial en Teherán. Según un alto funcionario israelí citado por medios internacionales, el cuerpo del líder religioso fue encontrado entre los escombros y su fallecimiento ha sido confirmado por autoridades de ese país.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había declarado previamente que existían “muchos indicios” de que el líder iraní no había sobrevivido al bombardeo, el cual calificó como una operación sorpresa dirigida al centro del poder del régimen. El mandatario reiteró que la ofensiva forma parte de una estrategia más amplia y que las acciones militares continuarán según lo consideren necesario.
De acuerdo con reportes israelíes, el ataque incluyó el lanzamiento de decenas de bombas contra el complejo que alberga oficinas administrativas y residencias de altos funcionarios iraníes. Imágenes satelitales difundidas tras el bombardeo muestran graves daños estructurales, edificios destruidos y columnas de humo en el área.
Sin embargo, hasta el momento, las autoridades iraníes no han emitido una confirmación oficial sobre la muerte de Khamenei. Funcionarios del gobierno han señalado que los principales líderes del país continúan con vida, aunque no han presentado pruebas concluyentes. La interrupción de las comunicaciones y el acceso limitado a información desde Teherán han dificultado la verificación independiente de los hechos.
Testigos en la capital iraní reportaron fuertes explosiones, despliegue de fuerzas militares y el cierre de accesos a la zona afectada. Además, se registraron cortes de internet y telefonía, lo que ha incrementado la incertidumbre tanto entre la población como en la comunidad internacional.
La situación continúa en desarrollo, mientras la comunidad internacional observa con atención las consecuencias de la operación militar y espera una confirmación oficial por parte de Irán sobre el destino de su líder supremo.