Benny Sagi, el juez que investigaba corrupción de Benjamin Netanyahu, falleció este 7 de enero en un accidente de tránsito, según informaron medios internacionales.

El magistrado lideraba uno de los casos judiciales más sensibles en Israel, enfocado en presuntos actos de corrupción ligados al primer ministro hebreo.

Su muerte, ocurrida en circunstancias aún bajo revisión, ha generado conmoción tanto en la comunidad judicial como en la sociedad civil israelí.

En un contexto donde el caso de corrupción en Israel mantenía expectante a la opinión pública, el repentino deceso del juez ahora pone en jaque el proceso y aumenta las dudas sobre el avance de la causa.

Benny Sagi, falleció tras el choque de un vehículo contra su motocicleta mientras viajaba por la Ruta 6, cerca del kibutz Kfar Menachem, en el centro de Israel.

El magistrado dirigía el Caso 3000 que involucra a Netanyahu, causal relacionada con la compra irregular de armamento a Alemania.

 Repercusiones del accidente en el caso judicial 

El magistrado, reconocido por su experiencia en temas anticorrupción, había asumido el expediente contra Netanyahu con el objetivo de esclarecer posibles delitos relacionados con abuso de poder y recepción de sobornos.

Ahora, la muerte del juez implica una interrupción en la investigación, mientras se espera la designación de un nuevo responsable para el caso.

Varias organizaciones civiles han solicitado a la Fiscalía General de Israel garantizar la transparencia en la investigación y asegurar que el proceso continúe sin retrasos ni interferencias.

Paralelamente, sectores críticos temen posibles intentos de obstrucción, al considerar la alta gravedad de las denuncias.