- Estos extensos y voraces complejos, utilizados para alojar infraestructuras informáticas críticas como servidores, están siendo construidos en todo el mundo con inversiones millonarias a medida que las aplicaciones de IA devoran cada vez más capacidad de cálculo.
En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) contamina mucho más de lo que se presumía, de acuerdo con un reciente estudio publicado en Alemania.
El informe advierte que los procesos detrás de la IA, como el entrenamiento de modelos y la utilización cotidiana, generan una cantidad significativa de emisiones de dióxido de carbono, equivalente a la de industrias enteras.
Más allá de los beneficios tecnológicos, esta realidad genera preocupación entre expertos ambientales y científicos.
Con el auge de aplicaciones impulsadas por la inteligencia artificial, plataformas como ChatGPT y Bard han experimentado un crecimiento sin precedentes en demanda y uso.
Sin embargo, cada pregunta o tarea realizada implica enormes recursos energéticos y una considerable infraestructura de servidores y centros de datos, que requieren enfriamiento constante y energía eléctrica proveniente, en muchos casos, de fuentes no renovables.
El estudio, citado por DW sostiene que la IA podría emitir incluso más gases de efecto invernadero que algunas industrias tradicionales como la aviación. Así, el impacto ambiental de la IA supera las proyecciones anteriores y exige a gobiernos y empresas adoptar acciones urgentes para reducir su huella de carbono.
En Centroamérica y América Latina, la expansión de la inteligencia artificial plantea retos particulares, dados sus sistemas energéticos basados en combustibles fósiles.
La IA ya representa entre el 15 y el 20% del consumo eléctrico de los centros de datos, y esa proporción podría subir al 40% para 2030, señala el informe.
“Los centros de datos están pasando de ser un factor marginal a convertirse en un motor estructural de la demanda de electricidad en muchas regiones”, afirmó Patrick Hoffmann, economista sénior de clima en Allianz.
La comunidad científica internacional exige transparencia en el consumo energético y medidas de sostenibilidad para frenar el avance del cambio climático.

Expansión de centros de datos para IA agrava la presión sobre zonas afectadas por la sequía en Estados Unidos
La expansión acelerada de la inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos está generando preocupación entre expertos ambientales debido al creciente consumo de agua asociado a los centros de datos que sustentan esta tecnología. Un reciente análisis reveló que la mayoría de las nuevas instalaciones previstas se construirán en regiones que han experimentado condiciones de sequía durante el último año.
Según los datos analizados, de los 809 centros de datos proyectados en el país, alrededor de 517 estarán ubicados en áreas afectadas por la sequía. Estas instalaciones desempeñan un papel clave en el funcionamiento de sistemas de inteligencia artificial, servicios en la nube y almacenamiento digital, pero requieren grandes cantidades de agua para enfriar los equipos informáticos y evitar el sobrecalentamiento.
La situación cobra especial relevancia en un contexto marcado por el aumento de eventos climáticos extremos. Investigaciones científicas han concluido que el cambio climático está intensificando la frecuencia, duración y severidad de las sequías en diversas regiones de Estados Unidos, lo que aumenta la presión sobre las fuentes de agua disponibles.
Las proyecciones indican que el consumo anual de agua de los centros de datos podría alcanzar los 73 mil millones de galones para el año 2028. Esta cifra representa un incremento significativo en comparación con los aproximadamente 17 mil millones de galones utilizados en 2023.
Organizaciones ambientales y especialistas han señalado la necesidad de desarrollar estrategias más sostenibles para el crecimiento de la infraestructura tecnológica. Entre las propuestas destacan la utilización de sistemas de enfriamiento más eficientes, el uso de agua reciclada y la construcción de instalaciones en regiones con mayor disponibilidad de recursos hídricos.
El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre el avance tecnológico impulsado por la inteligencia artificial y la protección de los recursos naturales, especialmente en un escenario donde el acceso al agua se vuelve cada vez más vulnerable debido al cambio climático.

Elizabeth Warren propone más impuestos a empresas que sustituyan trabajadores por IA
La senadora estadounidense Elizabeth Warren planteó la necesidad de reformar el sistema tributario para evitar que las empresas tengan incentivos económicos para reemplazar trabajadores con inteligencia artificial.
Según Warren, las compañías actualmente pagan impuestos relacionados con la contratación de empleados, mientras que reciben beneficios fiscales por invertir en tecnología y equipos. A su juicio, esta situación genera una ventaja para la automatización y podría acelerar la sustitución de puestos de trabajo por sistemas basados en inteligencia artificial.
La legisladora sostuvo que el código fiscal debe ajustarse para equilibrar las condiciones entre el trabajo humano y las nuevas tecnologías. Entre sus propuestas se encuentra aumentar los impuestos a las grandes corporaciones, gravar más las ganancias de capital y eliminar vacíos legales que permiten a algunas empresas reducir significativamente su carga tributaria.
Warren también sugirió fortalecer el impuesto mínimo aplicado a las corporaciones multimillonarias, argumentando que estas compañías deberían contribuir más al financiamiento de los servicios públicos y a la protección de los trabajadores frente a los cambios tecnológicos.
El debate surge en medio del rápido avance de la inteligencia artificial y las crecientes preocupaciones sobre su impacto en el mercado laboral, especialmente en sectores donde ciertas tareas pueden ser automatizadas con mayor facilidad.

La Unión Europea prohibirá IA que cree desnudos falsos y pornografía infantil
El Parlamento Europeo y los Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo para prohibir aplicaciones de inteligencia artificial capaces de generar imágenes de desnudos sin consentimiento y contenido relacionado con pornografía infantil. La medida busca reforzar la protección de los derechos fundamentales frente al crecimiento de los llamados “deepfakes” sexuales.
El acuerdo modifica y simplifica aspectos de la recientemente aprobada Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, con el objetivo de establecer controles más estrictos sobre el uso de tecnologías generativas que puedan ser utilizadas para crear contenido sexual manipulado o abusivo.
La nueva normativa impedirá el funcionamiento de sistemas de IA diseñados para producir imágenes o videos donde aparezcan personas identificables participando en actos sexuales explícitos o mostrando partes íntimas sin haber dado autorización. También quedará prohibida cualquier herramienta que genere material de abuso sexual infantil mediante inteligencia artificial.
Las autoridades europeas señalaron que la decisión responde al creciente uso de plataformas y aplicaciones que permiten alterar fotografías reales para crear imágenes sexualizadas falsas. El tema cobró mayor atención luego de reportes sobre herramientas de IA que habrían sido utilizadas para producir millones de imágenes manipuladas, incluyendo contenido relacionado con menores de edad.
La vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de política digital, Henna Virkkunen, afirmó que la regulación busca equilibrar innovación tecnológica y seguridad digital. Según explicó, los ciudadanos y empresas europeas necesitan reglas claras que permitan desarrollar inteligencia artificial sin poner en riesgo la dignidad humana ni los derechos fundamentales.
Por su parte, el legislador Michael McNamara, vinculado a la comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, destacó que la nueva normativa permitirá actuar contra proveedores de IA cuyos sistemas representen amenazas para la privacidad y la integridad de las personas.
Las empresas tecnológicas tendrán plazo hasta el 2 de diciembre para adaptar sus plataformas y establecer medidas de seguridad que impidan la generación de este tipo de contenido. Entre las exigencias se incluyen mecanismos de control y restricciones automáticas dentro de los sistemas de inteligencia artificial.
Además de las nuevas prohibiciones, la revisión de la Ley de IA contempla retrasar la aplicación de algunas regulaciones para permitir que compañías y autoridades desarrollen estándares técnicos y herramientas necesarias para implementar correctamente las normas.
Europa se posiciona así como una de las regiones con legislación más estricta sobre inteligencia artificial y protección digital. Las autoridades consideran que el rápido avance de estas tecnologías requiere reglas más precisas para evitar abusos, especialmente en casos relacionados con privacidad, manipulación de imágenes y explotación sexual.
El debate sobre los deepfakes sexuales ha aumentado en los últimos años debido al crecimiento de aplicaciones capaces de crear contenido falso altamente realista. Organizaciones defensoras de derechos digitales y protección infantil han advertido sobre los riesgos que estas herramientas representan para mujeres, menores de edad y víctimas de acoso en internet.
Con este acuerdo, la Unión Europea busca establecer límites más claros al desarrollo de sistemas de inteligencia artificial y reforzar la responsabilidad de las compañías tecnológicas frente al contenido generado por sus plataformas.
Taylor Swift quiere proteger su voz de la IA
Taylor Swift protege su voz e imagen ante la inteligencia artificial (IA), estableciendo un precedente importante en el mundo del entretenimiento.
La reconocida cantante ha registrado legalmente su voz y su imagen en respuesta al creciente uso de la IA en la producción musical y audiovisual, preocupada por posibles imitaciones o manipulaciones sin autorización.
Este movimiento surge luego de que diferentes artistas y figuras públicas manifestaran inquietud por la creciente facilidad con la que la IA puede recrear voces, rostros y estilos personales.
Swift, una de las artistas más influyentes en la industria global, se adelanta así a posibles vulneraciones de sus derechos de autor y de imagen, un tema que ya ha provocado debates legales y éticos tanto en Estados Unidos como internacionalmente.
Preocupaciones de Taylor Swift por el uso indebido de la IA en la música
En los últimos meses, se han reportado casos donde herramientas de inteligencia artificial generaron canciones y videos falsos con las voces e imágenes de artistas conocidos sin su consentimiento, generando confusión entre los fans y afectando la reputación de los músicos.
Por eso, medidas como las de Taylor Swift buscan establecer límites claros en la industria frente al avance tecnológico, y fortalecer la protección legal ante posibles infracciones relacionadas con la IA y los derechos de autor.
A nivel regional, [artistas centroamericanos también han expresado su preocupación por la IA, recordando la importancia de la autoría y el respeto al trabajo original.
Por su parte, expertos legales destacan la acción de Swift como referencia para otras celebridades y profesionales creativos.