• El organismo dejó claro que el virus no será una pandemia. “No es el próximo COVID”, generando alivio a nivel mundial. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) descartó que el reciente brote de hantavirus en un crucero internacional implique riesgo de una nueva pandemia.

La noticia, que generó preocupación en sectores sociales y medios de América Latina, aporta claridad sobre la gravedad del caso y subraya el papel crucial de la vigilancia epidemiológica.

El brote de hantavirus registrado a bordo de un crucero, según la OMS, corresponde a un caso aislado y controlable.

Expertos de la organización explicaron que los casos de hantavirus, aunque pueden causar síntomas graves, no tienen el potencial de transmisión explosiva de otros virus respiratorios humanos como el SARS-CoV-2, conocido como COVID o coronavirus.

Actualmente, la mayoría de los contagios de este virus están vinculados al contacto directo con roedores y no a la transmisión persona a persona.

Respuesta de autoridades sanitarias y medidas adoptadas ante el hantavirus

Las autoridades del crucero, en coordinación con servicios sanitarios internacionales, implementaron medidas de aislamiento y desinfección estrictas para prevenir la propagación de la enfermedad.

Además, se reforzaron los protocolos de vigilancia a bordo y en puertos, siguiendo las recomendaciones de la OMS y organismos locales de salud pública.

Agencias destacan que los investigadores siguen estudiando el origen del contagio y continúan monitoreando de cerca otros posibles casos.

Para Latinoamérica, donde el hantavirus ha causado brotes epidémicos en el pasado, la noticia representa un alivio, aunque se recuerda la importancia de mantener la precaución ante infecciones zoonóticas.

El hantavirus pone en alerta al mundo

 Más de dos docenas de pasajeros abandonaron un crucero afectado por un mortal brote de hantavirus el 24 de abril sin que se hiciera un seguimiento de contactos casi dos semanas después de que muriera el primer pasajero a bordo, dijeron el jueves el operador del barco y funcionarios holandeses.

La noticia generó preocupación de que el virus pudiera propagarse a medida que los viajeros regresaban a casa, aunque los expertos dicen que el riesgo para la población general se considera bajo.

La compañía había dicho previamente que el cuerpo del holandés que murió el 11 de abril fue bajado del barco en la remota isla del Atlántico Sur de Santa Elena el 24 de abril, cuando su esposa también desembarcó. Ella viajó en avión a Sudáfrica al día siguiente y murió allí.

La compañía dijo el jueves que 29 pasajeros que pudieron tener contacto con el hantavirus abandonaron el barco en Santa Elena, mientras que el Ministerio holandés de Exteriores situó la cifra en alrededor de 40. La compañía no había reconocido previamente que otras decenas de personas hubieran desembarcado en ese momento.

Las personas que abandonaron el barco para regresar a sus países de origen eran de al menos 12 nacionalidades diferentes, dijo la compañía, Oceanwide Expeditions. Dijo que también había dos personas cuyas nacionalidades eran desconocidas.

La primera confirmación de una infección de hantavirus en un pasajero del barco no llegó hasta el 2 de mayo, según dijo antes la Organización Mundial de la Salud. Fue en un ciudadano británico evacuado del barco a Sudáfrica desde la isla de Ascensión tres días después de la escala en Santa Elena.

Tres pasajeros han muerto en el brote y hay otros enfermos. Según la compañía, tres personas, incluido el médico del barco, fueron evacuadas del barco cuando estaba cerca de Cabo Verde, un país insular de África Occidental, y trasladadas a Europa para recibir tratamiento el miércoles.

El cuerpo de la tercera víctima mortal, una mujer alemana, sigue a bordo del barco después de que muriera el 2 de mayo.

El barco navega ahora hacia el archipiélago español de Canarias, un viaje que se espera dure tres o cuatro días, con más de 140 pasajeros y miembros de la tripulación aún a bordo.

Las autoridades en Sudáfrica y Europa están tratando de rastrear los contactos de cualquier pasajero del barco que hubiera bajado antes. El miércoles se supo que un hombre dio positivo por hantavirus en Suiza después de que también desembarcara en Santa Elena y volara a casa, aunque sus movimientos precisos no están claros.

Las autoridades holandesas no confirmaron dónde se encuentran ahora los demás pasajeros que desembarcaron y que podrían propagar el hantavirus por el mundo.

El hantavirus suele propagarse por la inhalación de excrementos de roedores contaminados y puede transmitirse de persona a persona, aunque eso es raro, según la Organización Mundial de la Salud, cuyo principal experto en epidemias dijo que el riesgo para la población es bajo.

Las pruebas han confirmado que al menos cinco personas que estaban en el barco se infectaron con la variedad andina del hantavirus. Puede causar una enfermedad pulmonar grave y a menudo mortal llamada síndrome pulmonar por hantavirus.

El Ministerio argentino de Salud dijo que el hantavirus provocó 28 muertes en todo el país el año pasado. Casi un tercio de los casos derivaron en muertes, frente a una tasa de mortalidad promedio de 15 en los cinco años anteriores.

La cepa de los Andes es el único hantavirus conocido que se propaga de humano a humano.

El barco partió de Argentina y las investigaciones sobre el origen del brote se están centrando en ese país. La pareja holandesa, los primeros pasajeros en enfermar, viajó allí y a otros lugares de Sudamérica antes de embarcar en el barco, según la OMS.

Muere persona por hantavirus en China y enciende las alarma de un nuevo brote

China se encuentra nuevamente en alerta tras la muerte de un ciudadano por hantavirus, extraño padecimiento transmitido por los ratones.

El caso se registró en la provincia de Yunnan, ubicada en el Himalaya.

Información de Global Times, señala que la persona falleció cuando regresaba de su trabajo en un autobús, donde iban 32 personas.

Luego de someter el cadáver a una autopsia se confirmó la enfermedad, despertando alarma en la nación.

Los 32 pasajeros fueron puestos en  observación y a pruebas para descartar contagios masivos.

El hantavirus es una enfermedad poco común generada por un virus que se contrae a través de estar en contacto con superficies contaminadas con saliva, orina o heces de roedores.

El virus ataca directamente al corazón tiene una tasa de mortalidad de entre el 36 y el 40 por ciento.

Decenas de pasajeros bajaron del crucero afectado por hantavirus tras la primera muerte

Más de dos docenas de pasajeros abandonaron un crucero afectado por un mortal brote de hantavirus el 24 de abril sin que se hiciera un seguimiento de contactos casi dos semanas después de que muriera el primer pasajero a bordo, dijeron el jueves el operador del barco y funcionarios holandeses.

La noticia generó preocupación de que el virus pudiera propagarse a medida que los viajeros regresaban a casa, aunque los expertos dicen que el riesgo para la población general se considera bajo.

La compañía había dicho previamente que el cuerpo del holandés que murió el 11 de abril fue bajado del barco en la remota isla del Atlántico Sur de Santa Elena el 24 de abril, cuando su esposa también desembarcó. Ella viajó en avión a Sudáfrica al día siguiente y murió allí.

La compañía dijo el jueves que 29 pasajeros abandonaron el barco en Santa Elena, mientras que el Ministerio holandés de Exteriores situó la cifra en alrededor de 40. La compañía no había reconocido previamente que otras decenas de personas hubieran desembarcado en ese momento.

Las personas que abandonaron el barco, donde se registraron los casos de hantavirus, para regresar a sus países de origen eran de al menos 12 nacionalidades diferentes, dijo la compañía, Oceanwide Expeditions. Dijo que también había dos personas cuyas nacionalidades eran desconocidas.

La primera confirmación de una infección de hantavirus en un pasajero del barco no llegó hasta el 2 de mayo, según dijo antes la Organización Mundial de la Salud. Fue en un ciudadano británico evacuado del barco a Sudáfrica desde la isla de Ascensión tres días después de la escala en Santa Elena.

Tres pasajeros han muerto en el brote y hay otros enfermos. Según la compañía, tres personas, incluido el médico del barco, fueron evacuadas del barco cuando estaba cerca de Cabo Verde, un país insular de África Occidental, y trasladadas a Europa para recibir tratamiento el miércoles.

El cuerpo de la tercera víctima mortal, una mujer alemana, sigue a bordo del barco después de que muriera el 2 de mayo.

El barco navega ahora hacia el archipiélago español de Canarias, un viaje que se espera dure tres o cuatro días, con más de 140 pasajeros y miembros de la tripulación aún a bordo.

Las autoridades en Sudáfrica y Europa están tratando de rastrear los contactos de cualquier pasajero del barco que hubiera bajado antes. El miércoles se supo que un hombre dio positivo por hantavirus en Suiza después de que también desembarcara en Santa Elena y volara a casa, aunque sus movimientos precisos no están claros.

Las autoridades holandesas no confirmaron dónde se encuentran ahora los demás pasajeros que desembarcaron.

El hantavirus suele propagarse por la inhalación de excrementos de roedores contaminados y puede transmitirse de persona a persona, aunque eso es raro, según la Organización Mundial de la Salud, cuyo principal experto en epidemias dijo que el riesgo para la población es bajo.

Las pruebas han confirmado que al menos cinco personas que estaban en el barco se infectaron con la variedad andina del hantavirus. Puede causar una enfermedad pulmonar grave y a menudo mortal llamada síndrome pulmonar por hantavirus.

El Ministerio argentino de Salud dijo que el hantavirus provocó 28 muertes en todo el país el año pasado. Casi un tercio de los casos derivaron en muertes, frente a una tasa de mortalidad promedio de 15 en los cinco años anteriores.

La cepa de los Andes es el único hantavirus conocido que se propaga de humano a humano.

El barco partió de Argentina y las investigaciones sobre el origen del brote se están centrando en ese país. La pareja holandesa, los primeros pasajeros en enfermar, viajó allí y a otros lugares de Sudamérica antes de embarcar en el barco, según la OMS.

¿Qué saber sobre el hantavirus, la enfermedad vinculada a un brote en un crucero?

Un brote de una inusual enfermedad transmitida por roedores llamada hantavirus ha causado la muerte de tres pasajeros de un crucero y enfermado a varios más, pero funcionarios internacionales de salud aseguran que el riesgo para el público en general sigue siendo bajo debido a que el germen no se propaga fácilmente entre personas.

“Esto no es el próximo COVID, pero es una enfermedad infecciosa grave”, dijo Maria Van Kerkhove, directora de preparación para epidemias y pandemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “La mayoría de las personas nunca estarán expuestas a esto”.

Por lo general, el virus se propaga cuando una persona inhala residuos contaminados de excremento de roedores. Los hantavirus han existido desde hace siglos y se cree que existen en todo el mundo.

La enfermedad llamó la atención el año pasado después de que Betsy Arakawa, esposa del fallecido actor Gene Hackman, murió de una infección por hantavirus en Nuevo México.

La OMS dijo que continúan las investigaciones detalladas en torno al brote en el crucero, incluidas más pruebas de laboratorio y otras labores con el fin de determinar la fuente de exposición.

En Argentina, dos funcionarios dijeron a The Associated Press —bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a los medios— que los investigadores sospechan que los dos primeros casos se contrajeron inicialmente durante un viaje de observación de aves en Ushuaia, en el extremo sur del país.

Los funcionarios han encontrado evidencia del virus Andes, una variante de hantavirus encontrada en Sudamérica.

El hanvirus se propaga por roedores y, muy rara vez, por personas

El hantavirus se transmite principalmente por el contacto con roedores o con su orina, saliva o excremento, en particular cuando ese material se retira y queda suspendido en el aire, lo que supone un riesgo de inhalación.

La población por lo general queda expuesta a hantavirus cerca de sus hogares, cabañas o cobertizos, especialmente al momento de limpiar espacios cerrados con poca ventilación o al explorar zonas donde hay excrementos de ratón.

El virus Andes es un miembro preocupante de la familia del hantavirus

La palabra hantavirus se refiere a una amplia familia de virus, con diferentes variantes en distintos países. Se ha encontrado una cantidad mínima de ellos que sean capaces de propagarse de persona a persona —con la posible excepción del virus Andes, el cual ha sido confirmado en el brote actual.

Aun así, la transmisión entre personas no ocurre fácilmente y requeriría contacto ” cercano y prolongado”, según la OMS.

“Nunca antes hemos tenido grandes propagaciones de infección por hantavirus de persona a persona, y no hay razón para sospechar de un gran brote a partir de este caso en este momento”, explicó Steven Bradfute, profesor asociado y subdirector del Centro de Salud Global del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México, el cual se especializa en investigación sobre hantavirus.

Las infecciones de hantavirus han sido relativamente poco comunes

Las infecciones por hantavirus son relativamente poco comunes a nivel mundial. La OMS informó que en 2025, ocho países del continente americano documentaron 229 casos y 59 muertes. En Argentina, el Ministerio de Salud dijo que el hantavirus provocó 28 decesos el año pasado.

En Estados Unidos, funcionarios federales de salud comenzaron a rastrear el hantavirus después de que en 1993 se registró un brote en la región de las Cuatro Esquinas —el área donde se encuentran Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. Un médico del Servicio de Salud Indígena fue el primero en notar un patrón de fallecimientos entre pacientes jóvenes.

La mayoría de los casos en Estados Unidos se registran en el oeste del país. Nuevo México y Arizona son puntos críticos, probablemente porque en las zonas rurales hay una mayor probabilidad de encuentros entre ratones y humanos.

El hantavirus comienza con síntomas similares a los de la gripe

Una infección puede progresar rápidamente y volverse potencialmente mortal. Los expertos afirman que puede comenzar con síntomas que incluyen fiebre, escalofríos, dolor muscular y quizá dolor de cabeza —muy parecido a la gripe.

Los síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus suelen aparecer entre una y ocho semanas después del contacto con un roedor infectado. A medida que la infección avanza, los pacientes pueden experimentar opresión en el pecho, a medida que los pulmones se llenan de líquido.

El otro síndrome causado por el hantavirus —conocido como fiebre hemorrágica con síndrome renal, que puede causar sangrado, fiebre e insuficiencia renal— por lo general se desarrolla dentro de una o dos semanas después de la exposición.

Las tasas de mortalidad varían según el tipo de hantavirus que cause la enfermedad. El síndrome pulmonar por hantavirus es mortal en alrededor del 35% de las personas infectadas, mientras que la tasa de mortalidad de la fiebre hemorrágica con síndrome renal varía del 1% al 15%, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus iniciales en inglés).

Muchas incógnitas sobre el hantavirus y el tratamiento

No existe un tratamiento específico ni una cura, pero la atención médica temprana puede aumentar la probabilidad de supervivencia.

A pesar de años de investigación, aún quedan muchas preguntas por responder, entre ellas por qué puede ser leve para algunas personas y muy grave para otras y cómo se desarrollan los anticuerpos. Algunos investigadores han seguido a pacientes durante largos periodos con la esperanza de encontrar un tratamiento.

“En las Américas, la infección por hantavirus es muy grave, pero también es bastante rara”, dijo Bradfute. “Y así, durante un tiempo eso probablemente llevó a menos investigación al respecto debido a las prioridades de financiamiento, pero sé que últimamente ha habido mucho interés en financiar el trabajo sobre hantavirus”.

Lo que los investigadores sí saben es que la exposición a roedores es un factor clave.

La mejor manera de evitar el germen es minimizar el contacto con roedores y sus excrementos. Use guantes protectores y una solución de lejía para limpiar los excrementos de roedores. Los expertos en salud pública advierten que no se debe barrer ni aspirar, ya que eso puede hacer que partículas del virus pasen al aire.

La OMS informa que ya son 5 los casos confirmados de hantavirus en crucero

 La OMS informa que ya son 5 los casos confirmados de hantavirus en crucero.

Dos pacientes con hantavirus y uno sospechoso de estar infectado fueron evacuados el miércoles del crucero donde se reportó el brote, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). El barco luego zarpó de Cabo Verde con casi 150 personas a bordo —aisladas en sus camarotes— y va rumbo a las islas Canarias, en España.

Imágenes de The Associated Press mostraban a trabajadores médicos con equipo hermético evacuando a tres pacientes, entre ellos el médico británico del barco. Dos de los pacientes llegaron el miércoles por la noche al aeropuerto de Ámsterdam y fueron trasladados a diversos hospitales.

Tres personas han muerto y un cuerpo permanece en el barco, declaró la OMS. De los ocho casos registrados, cinco fueron confirmados por pruebas de laboratorio.

Por lo general, el hantavirus se propaga al inhalar excrementos de roedores contaminados y puede transmitirse de persona a persona, aunque eso es raro, según la OMS, cuya principal experta en epidemias dijo que el riesgo para el público es bajo.

Funcionarios de salud en Europa y África intentan identificar a personas que pudieron haber tenido contacto con personas que anteriormente dejaron el barco, que partió el 1 de abril de Sudamérica para hacer paradas en la Antártida y varias islas del Atlántico.

Dos funcionarios argentinos que investigan los orígenes del brote indicaron que la principal hipótesis del gobierno es que una pareja holandesa contrajo el virus mientras observaba aves en la ciudad de Ushuaia antes de embarcar.

Dijeron que la pareja visitó un vertedero durante el tour y pudo haber estado expuesta a roedores. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a informar a los medios, mientras la investigación continúa.

Funcionarios dicen que los que siguen a bordo no muestran síntomas de hantavirus

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda apuntó que las tres personas evacuadas el miércoles son un holandés de 41 años, un británico de 56 y un alemán de 65. La OMS informó el miércoles que las pruebas realizadas en Senegal confirmaron que dos de los evacuados estaban infectados con hantavirus.

Dos de los evacuados permanecen en “estado grave”, señaló el operador holandés del barco, Oceanwide Expeditions, y el tercero no tenía síntomas pero estaba “estrechamente asociado” con un pasajero alemán que murió en el barco MV Hondius el 2 de mayo.

Al llegar a Ámsterdam, uno de los pacientes evacuados fue trasladado a un hospital especializado en Düsseldorf, Alemania; el otro fue llevado a un hospital en Leiden, Holanda.

Las autoridades de salubridad sostienen que los pasajeros y miembros de la tripulación que aún están en el barco no presentan síntomas. Su viaje a las Canarias tomará tres o cuatro días, aseguró el Ministerio de Sanidad de España. La llegada ” no representará ningún riesgo para el público”, aseveró el ministerio.

Mientras tanto, el presidente regional de Islas Canarias, Fernando Clavijo, dijo que estaba preocupado por el riesgo para la población y exigió una reunión con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

La experta de la OMS dice que esto “no es el próximo COVID”

Las autoridades dijeron que los pasajeros dieron positivo para el virus de los Andes, una especie de hantavirus que se encuentra en Sudamérica, principalmente en Argentina y Chile. El virus puede transmitirse entre personas, aunque eso es raro y sólo mediante contacto cercano, según la OMS. La agencia de salud nunca ha visto un brote de hantavirus en un barco.

“Esto no es el próximo COVID, pero es una enfermedad infecciosa grave”, aseveró la principal experta en epidemias de la OMS, Maria Van Kerkhove. “La mayoría de las personas nunca estarán expuestas a esto”.

Dos expertos holandeses en enfermedades infecciosas se incorporarían al barco, manifestó Van Kerkhove. Para quienes están en el barco, el acceso a la atención clínica es importante, dijo, porque las personas infectadas pueden desarrollar dificultad respiratoria aguda grave y necesitar oxígeno o ventilación mecánica. No existe un tratamiento específico ni cura, pero la atención médica temprana puede aumentar la probabilidad de supervivencia.

El periodo de incubación del hantavirus puede ser de una a seis semanas, o más, expresó.

El itinerario del barco incluía escalas en el Atlántico Sur, incluida la Antártida continental y las remotas islas de Georgia del Sur, la isla Nightingale, Tristán da Cunha, Santa Elena y Ascensión.

Autoridades buscan determinar el trayecto de un pasajero que se bajó antes

Las autoridades de Suiza indicaron que un expasajero que dio positivo está recibiendo tratamiento en un hospital de Zúrich. Las autoridades de salud de Sudáfrica señalaron previamente que dos pasajeros que fueron trasladados allí dieron positivo. Uno, un británico, estaba en cuidados intensivos y el otro murió en Sudáfrica.

El portavoz de la oficina de salud suiza, Simon Ming, declaró que el paciente allí dejó el barco durante su parada en Santa Elena. No estaba claro cuándo o cómo viajó a Suiza y por cuántos otros países pudo haber pasado.

La esposa del paciente no ha mostrado ningún síntoma, pero se ha confinado de forma voluntaria como precaución, dice el comunicado.

Sudáfrica busca a personas que pudieron haber tenido contacto con el hantavirus

En Santa Elena fue bajado el cuerpo del hombre holandés sospechoso de ser el primer caso de hantavirus a bordo. Su esposa voló a Sudáfrica, donde se desplomó en el aeropuerto de Johannesburgo y murió.

Más tarde, un británico fue evacuado en la isla Ascensión y trasladado a Sudáfrica.

El operador del barco no ha dicho si otras personas dejaron el crucero en esos u otros lugares.

El Ministerio de Salud de Sudáfrica dice que las autoridades han localizado a 42 de 62 personas, incluidos trabajadores sanitarios, que se cree que tuvieron contacto con los dos pasajeros infectados que viajaron allí. Los 42 dieron negativo para hantavirus.

Funcionarios de salud británicos dijeron que dos de los pasajeros del barco que volaron a casa antes en su viaje se han aislado, pero no presentan síntomas de enfermedad. La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido dijo que “un pequeño número” de contactos de los dos también se están aislando, pero no muestran ningún síntoma.

Presunto brote de hantavirus mata a tres personas y deja a otras tres enfermas, dice la OMS

Presunto brote de hantavirus mata a tres personas y deja a otras tres enfermas, dice la OMS.

Impulsado en parte por el temor de que los paisajes helados de la Antártida puedan estar derritiéndose de manera irreversible debido al cambio climático, el turismo al fin del mundo se está disparando. Y los expertos advierten que, con más visitantes, aumenta el riesgo de contaminación, enfermedades y otros daños al continente.

Aunque las cifras de visitantes siguen siendo pequeñas —en parte por los altos costos y el tiempo que puede requerir—, crecen tan rápido que científicos y ambientalistas están dando la voz de alarma.

Un brote mortal del inusual hantavirus a bordo de un barco neerlandés en un crucero polar de varias semanas ha llamado la atención sobre esta creciente tendencia del turismo.

La mayoría de las expediciones se dirigen a la península Antártica, uno de los lugares que se calientan más rápido en el mundo. De 2002 a 2020, se derritieron aproximadamente 149.000 millones de toneladas de hielo antártico por año, según la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio.

Una ruta común consiste en viajar hacia el sur desde Argentina rumbo a la Antártida antes de dirigirse al norte por la costa de África, la misma ruta que tomó el crucero MV Hondius.

“Los sitios que verán en la Antártida son extremadamente únicos y no se pueden replicar en ningún otro lugar del planeta —las ballenas, las focas, los pingüinos, los icebergs—, todo es realmente impresionante y deja una enorme huella en la gente”, dijo Claire Christian, directora ejecutiva del grupo ambiental Antarctic and Southern Ocean Coalition.

Crecimiento explosivo de los viajes al continente austral

En 2024, más de 80.000 turistas pisaron el vasto continente cubierto de hielo y 36.000 lo observaron desde la seguridad de los barcos, según datos recopilados por la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida.

La Unión Internacional de Científicos Preocupados estima que el turismo a la Antártida se ha multiplicado por diez en los últimos 30 años.

Esa cifra podría aumentar aún más en la próxima década a medida que bajen los costos, ya que entrarán en servicio más cascos capaces de navegar entre hielos y hay avances tecnológicos, señaló Hanne Nielsen, profesora titular de derecho antártico en la Universidad de Tasmania. Sus colegas en la universidad estiman que el número annual podría triplicarse o cuadruplicarse hasta superar las 400.000 visitas en ese periodo.

Algunos turistas llegan a la Antártida por el “turismo de última oportunidad”, conscientes de que el paisaje que se derrite está cambiando rápidamente, indicó Nielsen.

Riesgos de contaminación

Las autoridades no han señalado ninguna evidencia de contaminación proveniente del MV Hondius.

Sin embargo, bandadas de aves migratorias llevaron la gripe aviar desde Sudamérica a la Antártida en los últimos años, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Ese brote llevó a la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida y a otros a endurecer las normas sobre la conducta y la higiene de los turistas para proteger a los visitantes de contaminarse. Para proteger el frágil ecosistema de especies invasoras, grandes y microscópicas, se indica a los visitantes que se mantengan alejados de los animales y que eviten tocar el suelo con cualquier cosa que no sean sus pies.

“Hay reglas que la gente debe cumplir cuando se dirige hacia el sur”, manifestó Nielsen, que describió sus cinco viajes en su papel anterior de guía. Tripulaciones y pasajeros usan aspiradoras, desinfectantes y cepillos para limpiar zapatos y equipos, eliminando insectos, plumas, semillas y tierra que transporta microbios.

“Entre la lengüeta y los cordones de las botas se pueden encontrar muchas cosas”, comentó.

Los cruceros han sufrido brotes de enfermedades como el norovirus, que puede propagarse rápidamente en los espacios reducidos de un barco. En 2020, un brote de COVID-19 en el Diamond Princess convirtió al crucero en una incubadora del entonces misterioso virus.

El hantavirus suele propagarse al inhalar excrementos de roedores contaminados.