El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha realizado una declaración contundente al afirmar que “no es una tensión, es una agresión en camino de carácter militar” contra Venezuela el desplazamiento militar de EEUU en el Caribe.

Esta alerta sobre una posible escalada militar surge en medio de un escenario de creciente tensión internacional y refleja la preocupación del gobierno venezolano ante lo que perciben como amenazas concretas a la soberanía nacional.

Maduro destacó que la situación actual supera las simples tensiones diplomáticas, sugiriendo la existencia de preparativos para una intervención militar externa.

“No es una tensión, es una agresión en toda la línea. Es una agresión judicial, cuando nos criminalizan; es una agresión política, con sus declaraciones amenazantes diarias; es una agresión diplomática; y es una agresión en camino de carácter militar”, dijo el mandatario.

Maduro indicó que estos movimientos son parte de una estrategia para desestabilizar el país y afectan directamente la seguridad de la región.

Al respecto, instituciones internacionales expresan posturas divididas, mientras la oposición venezolana considera que se trata de una táctica de distracción del gobierno.

 Contexto geopolítico y respuesta del gobierno venezolano 

El gobierno de Venezuela ha reforzado la vigilancia en las fronteras y ha hecho un llamado a la población para mantenerse unida ante lo que califican como “amenazas claras” para su integridad territorial.

En reiteradas ocasiones, Maduro ha solicitado el apoyo de la comunidad internacional y ha convocado a sus aliados regionales a defender la estabilidad de Venezuela ante posibles actos de agresión.

La situación recuerda a anteriores momentos de tensión, como los conflictos en la frontera con Guyana, donde la diplomacia fue puesta a prueba.