El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que la intención detrás de la militarización estadounidense del Caribe es para apropiarse del petróleo y desestabilizar el país suramericano.

Nicolás Maduro acusa a EEUU de ataque, asegurando que la intención detrás de estas acciones es desestabilizar a Venezuela por intereses energéticos y políticos.

En una reciente declaración, el presidente venezolano sostuvo que Estados Unidos estaría buscando justificar una intervención bajo pretextos que solo benefician a sus propios intereses y a los de sus aliados.

Durante su intervención pública, Maduro afirmó que el petróleo venezolano y el control político de la región serían los principales motivos que llevarían a Washington a mantener la presión sobre Caracas.

Según el mandatario, “el imperialismo norteamericano” utiliza sanciones, bloqueos y amenazas para ejercer influencia sobre la política venezolana, y no descarta una agresión directa si considera que sus intereses están en riesgo.

“Ellos vienen, de verdad verdaíta, por el petróleo venezolano. Lo quieren gratis. Por el gas. Tenemos la principal reserva de petróleo y ese petróleo no le pertenece a Maduro. Y menos a los gringos. Ese petróleo les pertenece a ustedes [al pueblo venezolano] […]. Tenemos la cuarta reserva de gas del mundo. Y ese gas, ¿a quién le pertenece? A Venezuela. Tenemos una de las primeras reservas de oro. […]. Vienen por las reservas naturales, por la tierra fértil”, dijo Maduro.

Intereses energéticos en juego: petróleo venezolano bajo la mira

La tensión entre Estados Unidos y Venezuela ha tenido como uno de sus puntos centrales la enorme riqueza petrolera que posee el país sudamericano.

Maduro alertó que el petróleo venezolano siempre ha sido un objetivo estratégico para Estados Unidos, razón por la cual cree que podrían fabricar disculpas para intervenir.

Analistas internacionales han señalado en diferentes espacios que el escenario global actual, marcado por conflictos energéticos y crisis internacionales como la de Rusia y Ucrania, incrementa el valor de los recursos venezolanos.

Esta no es la primera vez que surgen acusaciones de este tipo.

En ocasiones anteriores, altas autoridades venezolanas han relacionado el endurecimiento de las sanciones y la presión internacional con intentos de fomentar la inestabilidad interna.

Cabe recordar que, durante el año pasado, el Gobierno venezolano denunció varios presuntos planes de desestabilización apoyados por potencias extranjeras.

Las declaraciones de Maduro abren nuevamente el debate sobre las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, y sobre los límites de la injerencia extranjera en América Latina.