El papa Francisco recibió en el Vaticano al presidente de Argentina, Javier Milei, para un encuentro que duró más de una hora, una audiencia inusualmente larga para los estándares del pontífice, donde hubo también un intercambio de regalos al finalizar la reunión.
El presidente Milei, conocido por sus declaraciones controvertidas y sus posturas políticas extremas, ha tenido un pasado de confrontaciones verbales con el pontífice argentino. Sin embargo, en este encuentro en el Vaticano, Milei mostró una faceta diferente, optando por un tono más conciliador y respetuoso.
La audiencia, que duró 70 minutos, según el comunicado del Vaticano, fue seguida por reuniones con altos diplomáticos de la Santa Sede, donde se discutieron temas cruciales para Argentina, como el programa del nuevo gobierno para abordar la crisis económica que azota al país sudamericano.
Con una inflación interanual que supera el 211% y niveles de pobreza que alcanzan el 40 %, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la economía argentina enfrenta desafíos monumentales.
Aunque no se mencionó una posible visita papal a Argentina en el comunicado oficial, el Papa Francisco ha expresado su disposición a realizar su primer viaje a su tierra natal desde que fue elegido en 2013, posiblemente durante la segunda mitad del año.
En el intercambio de regalos al final del encuentro, una costumbre diplomática, Milei presentó al Papa una postal conmemorativa de la nueva santa argentina, junto con algunos de los dulces típicos argentinos, alfajores de dulce de leche y galletas de limón favoritos de Francisco, mientras que el Papa obsequió al presidente un medallón de bronce inspirado en el baldaquino de San Pedro, junto con escritos y rosarios.
Por último, el presidente Milei, en un gesto de reconciliación, se disculpó por sus comentarios anteriores hacia el Papa y le extendió una invitación oficial para visitar Argentina.