Decenas de personas fallecieron este miércoles durante una explosión registrada en la tumba del general iraní, Qassim Soleimani.
El lamentable suceso se reportó en la ciudad de Kerman, donde miles de personas se concentraron en el cementerio donde descansan los restos del exjefe de la Fuerza Quds.
Las personas conmemoraban cuatro años de la muerte de general cuando ocurrió el estallido que provocó la muerte de 103 personas, de acuerdo a datos oficiales.
Se estima que la cifra de víctimas podría aumentar mientras se realizan los trabajos de socorro en la zona, considerada un santuario.
Hasta el momento, se desconoce si la explosión fue provocada o se trató de un accidente que dejó la muerte de decenas de personas que rendían tributo a Soleimani, considerado un mártir.
Autoridades detallaron que 170 ciudadanos resultados heridos por las dos explosiones reportadas en el lugar.
El jefe de la Fuerza Quds perdió la vida en el bombardeo a un convoy que se encontraba en las inmediaciones del aeropuerto de Bagdad, en enero de 2020.
Irán prometió vengar su muerte con actos terroristas, que supuestamente se concretaron el pasado 7 de octubre; cuando Hamas provocó la muerte de 1,300 israelíes.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Ramzan Sharif, señaló que “la ‘Inundación de Al Aqsa’ (nombre del operativo de Hamas) fue una de las venganzas por el asesinato de Soleimani por parte de Estados Unidos y los sionistas”.
Por su parte, Hamas aseguró que las declaraciones de Sharif carecían de validez y desmintieron que el ataque tuviera relación con la muerte del líder militar iraní.
“Hemos dicho en repetidas ocasiones los motivos y razones de la operación, siendo la principal las peligrosas amenazas contra la mezquita de Al Aqsa”, recalcó Hamas sobre la decena de personas de nacionalidad israelí que fallecieron en la incursión.