El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró el domingo que “Israel decidirá sobre Gaza”, rechazando de manera contundente la posibilidad de que fuerzas internacionales tomen control o supervisen la Franja tras una eventual ofensiva contra Hamás.

La declaración surge en medio de crecientes presiones y debates internacionales sobre la gestión y el futuro político de Gaza una vez se logre derrotar al grupo militante.

Netanyahu reiteró que su objetivo principal sigue siendo la eliminación total de Hamás, y subrayó que Israel “responsablemente asumirá el control de la seguridad” de la región para evitar un retorno del grupo armado o la inestabilidad.

De acuerdo con el mandatario, “no habrá autoridad civil o militar que no sea israelí mientras exista amenaza”.

 Debate internacional por el futuro de la Franja de Gaza 

La postura de Netanyahu ha generado reacciones encontradas entre la comunidad internacional, que insiste en la necesidad de una fuerza multinacional o de la intervención de la ONU para restaurar el orden y garantizar derechos humanitarios para la población gazatí.

Según informes, Estados Unidos y la Unión Europea proponen diversas alternativas para evitar que Israel mantenga un control absoluto de la Franja, señalando el riesgo de prolongar el conflicto.

La situación humanitaria en Gaza se agrava cada día, y organizaciones como la Cruz Roja han alertado sobre la urgencia de un acuerdo que proteja a los civiles.

Mientras tanto, la región sigue siendo escenario de intensas operaciones militares, con graves consecuencias para la población.