El responsable de asuntos humanitarios de la Organización de las Naciones Unidas, Tom Fletcher, advirtió sobre el alto costo económico y social de la guerra impulsada por el presidente Donald Trump contra Irán, al señalar que el dinero destinado diariamente al conflicto podría haber salvado millones de vidas en el mundo.

Durante una intervención en Chatham House, Fletcher explicó que el gasto militar asciende a aproximadamente 2.000 millones de dólares por día, una cifra que, según afirmó, habría sido suficiente para financiar en pocas semanas un plan humanitario global orientado a salvar hasta 87 millones de personas en situación de vulnerabilidad.

El funcionario, quien se desempeña como coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, indicó que su oficina enfrenta actualmente una grave crisis financiera, con un déficit cercano al 50% de su presupuesto. Esta situación ha sido provocada, en parte, por recortes en la ayuda internacional, incluidos los realizados por Estados Unidos y otros países que han priorizado el gasto en defensa.

Fletcher alertó que el impacto del conflicto no se limita al ámbito militar, sino que también genera efectos en cadena a nivel global. En particular, mencionó el aumento en los precios de alimentos y combustibles, que podría acercarse al 20%, afectando con mayor fuerza a regiones vulnerables como África subsahariana y el este africano, donde se prevé un incremento significativo de la pobreza.

Asimismo, expresó preocupación por el uso de un lenguaje cada vez más agresivo en el contexto internacional. Señaló que declaraciones que amenazan con destruir países o civilizaciones contribuyen a normalizar la violencia y pueden incentivar a otros líderes a adoptar posturas similares, incluso contra civiles e infraestructura esencial, lo que contraviene el derecho internacional.

En su discurso, Fletcher también abordó la relación entre la ONU y la actual administración estadounidense, describiéndola como inestable pero en evolución. Indicó que ha habido avances en el diálogo, aunque reconoció diferencias en la forma de entender la diplomacia. Según explicó, mientras la ONU apuesta por procesos estructurados y acuerdos formales, el enfoque del entorno de Trump estaría más basado en relaciones personales y estrategias menos predecibles.

El funcionario subrayó que esta diferencia de enfoques puede generar tensiones, especialmente en un contexto donde la cooperación internacional resulta clave para enfrentar crisis humanitarias. No obstante, expresó que los resultados deberán evaluarse en función de la capacidad real para reducir conflictos y no solo por los discursos.

Otro de los puntos destacados de su intervención fue el dilema ético que enfrenta la ONU respecto a la aceptación de financiamiento internacional condicionado. Fletcher reveló que actualmente analiza si aceptar fondos provenientes de Estados Unidos que podrían incluir شروط relacionados con temas como el aborto o los derechos de personas transgénero.

En este sentido, afirmó que, aunque dichos recursos podrían salvar millones de vidas, también plantean interrogantes sobre los principios y valores que rigen la ayuda humanitaria. De momento, indicó que su postura se inclina hacia no aceptar financiamiento bajo condiciones que puedan comprometer estos principios.

Finalmente, Fletcher hizo un llamado a la comunidad internacional para replantear las prioridades globales, destacando la necesidad de invertir más en asistencia humanitaria y menos en conflictos armados. A su juicio, el costo humano y económico de las guerras actuales demuestra que los recursos podrían utilizarse de manera más efectiva para abordar crisis como el hambre, la pobreza y el desplazamiento forzado.

El mensaje del alto funcionario pone en evidencia el contraste entre el gasto militar y las necesidades humanitarias urgentes, en un momento en que múltiples regiones del mundo enfrentan situaciones críticas que requieren atención inmediata.

La ONU advierte: el conflicto en Irán multiplica la pobreza