La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha promulgado oficialmente la ley de amnistía para presos políticos, marcando un momento clave en la historia reciente del país.
Esta nueva legislación tiene como objetivo principal la liberación de cientos de detenidos, muchos de ellos considerados opositores al actual gobierno.
La ley de amnistía contempla el perdón legal de delitos políticos cometidos en los últimos años, un reclamo central de organizaciones de derechos humanos tanto nacionales como internacionales, especialmente por Estados Unidos (EEUU) tras capturar a Nicolás Maduro y llevarlo a Nueva York.
Según la presidenta Delcy Rodríguez, esta medida constituye “un paso necesario para la reconciliación y la paz en Venezuela”.
“Hay que saber pedir perdón y hay que saber, también, recibir perdón, y ese es el proceso que se abre con esta ley de amnistía”, concluyó Rodríguez.
Reacciones nacionales e internacionales ante la ley de amnistía
La promulgación ha generado una ola de reacciones. Familiares de los presos políticos han recibido la noticia con esperanza, mientras que sectores de la sociedad civil recuerdan la importancia de garantizar una aplicación transparente de la amnistía.
Organizaciones como Human Rights Watch han llamado a monitorear el proceso de liberación y la situación de los liberados.
En la comunidad internacional, diversos gobiernos y entidades multilaterales han saludado la decisión, destacando que este tipo de leyes pueden alentar diálogos políticos y reducir la polarización.