En los últimos días, el gobierno de Rusia se pronunció enérgicamente sobre los ataques de EEUU a narcolanchas en el mar Caribe, poniendo en tela de juicio la legitimidad de estas operaciones y elevando la tensión en la escena internacional.
Los ataques de EEUU a narcolanchas han sido interpretados por Rusia como un ejemplo de intervención no solicitada y han generado preocupación respecto al respeto de la soberanía en aguas internacionales.
Funcionarios rusos señalaron que tales acciones estadounidenses podrían constituir una violación de la legislación internacional.
Voceros del Ministerio de Exteriores ruso recalcaron que las operaciones de EEUU, orientadas a combatir el narcotráfico, deben contar con el consentimiento de los países afectados y el respaldo de organismos internacionales, para evitar confrontaciones y garantizar la estabilidad regional.
“La CIA ha recibido permiso para realizar operaciones encubiertas en Venezuela. Claro, disculpen, pero si Estados Unidos necesita, desea con tanta desesperación desplegar sus agencias de inteligencia para combatir las drogas, el narcotráfico, deberían realizar una operación especial en Manhattan. Ahí es donde está la verdadera desgracia. Está simplemente en todas partes”.
Al respecto, el representante de Rusia indicó que “puedes hablar (con la gente) en la calle; te dirán dónde, quién y cómo se distribuye la droga en Nueva York”.
Reacciones internacionales y contexto de los ataques
El tema ha generado distintas reacciones en la comunidad internacional. Algunos gobiernos de América Latina, tradicionalmente críticos de la presencia militar estadounidense, han manifestado su preocupación por el impacto de estos ataques en la seguridad y la soberanía de la región.
La retórica empleada por Moscú también busca destacar el uso recurrente de la fuerza por parte de Washington, tema que ya ha sido debatido en foros como la ONU.