El medio estadounidense The New York Times informó que Estados Unidos (EEUU) se mantiene en alerta máxima ante la posibilidad de represalias por parte del gobierno de Irán.

Altos mandos estadounidenses han puesto a sus soldados en alerta máxima en toda la región, a medida que aumenta el temor a una guerra más amplia si el país persa decide atacar bases militares instaladas en los países árabes.

Investigaciones revelan que la nación persa ha preparado misiles y otros equipos militares para atacar bases estadounidenses en Medio Oriente, si EEUU se une a la guerra de Israel.

Funcionarios estadounidenses han revisado los informes de inteligencia, encontrando que Irán no se quedaría de brazos cruzados si el apoyo de Trump aumenta durante los ataques a su territorio.

Hasta el momento, la gestión de Trump ha enviado tres decenas de aviones de reabastecimientos a países europeos, con la única intención de ampliar el alcance de los bombarderos.

El conflicto sería aún peor si Irán decide minar el estrecho de Ormuz, donde pasa la mayoría de petróleo del mundo; afectando directamente a millones de personas que dependen de los carburantes.

La alerta máxima no solo estaría relacionada con el consumo de petróleo, sino en la estrategia de Irán para inmovilizar los buques de guerra estadounidenses en el golfo Pérsico.

Funcionarios de Irán han dejado claro que están dispuestos a atacar bases estadounidenses en Medio Oriente, empezando por las de Irak y naciones árabes que participan o apoyan indirectamente en el conflicto, al ser aliados de EEUU.

“Nuestros enemigos deben saber que no pueden llegar a una solución con ataques militares contra nosotros y que no podrán imponer su voluntad al pueblo iraní”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi.

Se desconoce cuál sería el poderío de Irán y si tiene la capacidad de golpear fuertemente al gobierno de Trump con un ataque a sus bases militares.