En un último enfrentamiento entre minoristas y proveedores por los precios, Carrefour, una de las mayores cadenas de supermercados de Francia, ha decidido dejar de vender productos de PepsiCo debido a su creciente costo. Esta medida, que afecta a productos icónicos como Pepsi, Lay’s, Quaker y Lipton, entre otros, ha generado revuelo en las tiendas, donde se exhibe una nota explicativa a los clientes.

La nota, colocada junto a los productos afectados, explica la decisión de Carrefour: “Ya no vendemos esta marca debido a un aumento inaceptable de los precios. Pedimos disculpas por las molestias causadas”. Además, se ha anunciado que, una vez agotados los productos en las estanterías, no se repondrán.

La decisión de Carrefour no se limita solo a Francia, ya que se espera que la cadena retire los productos de PepsiCo de sus tiendas en Italia, España y Bélgica. 

PepsiCo, por su parte, ha declarado a CNN que ha mantenido conversaciones con Carrefour durante meses y que seguirá colaborando de buena fe para intentar garantizar la disponibilidad de sus productos en las tiendas de la cadena.

Esta movida de Carrefour representa una escalada en sus intentos por presionar a algunas de las mayores empresas de bienes de consumo del mundo para que recorten sus precios. 

La cadena ha estado llevando a cabo una campaña denominada “reduflación”, alertando a los consumidores sobre la disminución del tamaño de productos como bombones Lindt y té helado Lipton, a pesar de mantener los precios elevados, alegando el aumento de los costos de energía, materias primas y mano de obra en los últimos dos años.

Los precios de los alimentos básicos han experimentado una disminución en los últimos 12 meses, según el índice de precios de alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Sin embargo, Carrefour sostiene que las empresas de bienes de consumo no están cooperando lo suficiente para reducir los precios de manera proporcional a la caída de los costos de los ingredientes.

El CEO de Carrefour, Alexandre Bompard, ha expresado en varias ocasiones su frustración, alegando que las empresas de bienes de consumo no están haciendo lo suficiente para colaborar en la reducción de precios. En contraste, el CEO de PepsiCo, Ramon L. Laguarta, había previsto una “mayor inflación” en su negocio, lo que mantendría los precios elevados este año, según declaraciones realizadas en una conferencia sobre resultados en octubre.

Esta disputa entre Carrefour y PepsiCo se suma a una serie de tensiones entre minoristas y gigantes de bienes de consumo como Nestlé, Unilever, Coca-Cola y Procter & Gamble, quienes han aumentado los precios en los últimos dos años. 

La situación ha llevado a la retirada temporal de productos de marca de las estanterías y a un aumento en la preferencia de los consumidores por las marcas blancas de los minoristas.

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