Texas logró una nueva victoria, al revertir en unas horas la suspensión indefinida de su polémica ley de inmigración que permite arrestar a indocumentados ilegales.
El fallo de la Corte Suprema despeja el camino para que Texas implemente de inmediato los arrestos y detenciones de personas sospechosas de estar en Estados Unidos sin un asilo o permiso de trabajo.
A pesar de la victoria de las autoridades que les permite implementar la polémica ley existen desafíos que continúan en los tribunales, entre estas acciones legales impuestas por el gobierno de Joe Biden y otras organizaciones.
Organismos protectores de los derechos de los inmigrantes celebraron el lunes la suspensión de la ley, alegría que no duró ni 24 horas, por el nuevo fallo judicial a favor del gobernador republicano Greg Abbott.
Con la resolución del lunes, era la tercera vez que la Corte suspendía la polémica ley en un intento de poner freno a las detenciones y deportaciones. SB4, como se conoce al estamento legal de Texas, fue suspendida el 4 de marzo y se hizo una ampliación el 12 de marzo.
Abbott fundamenta la implementación de la ley en que la “Constitución reconoce que Texas tiene el derecho soberano de defenderse de los violentos cárteles transnacionales que inundan el estado con fentanilo, armas y todo tipo de brutalidad”.