El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, arremetió en contra de la obispa que rogó por misericordia para los inmigrantes y homosexuales, sectores que están bajo la mira de la gestión republicana.
Los ataques de Trump se dieron en un posteo en su red social Truth Social luego que Mariann Edgar Budde asegurara que con la llegada del líder republicano se sentía un clima de miedo en la nación.
“Le pido que tenga piedad, señor presidente”, dijo la obispa durante el sermón religioso, que se viralizó rápidamente en las distintas redes sociales y en los medios de comunicación locales e internacionales.
Como era de esperarse, el nuevo inquilino de la Casa Blanca no dudó en responder y dejar claro su pensar sobre el sermón que calificó de aburrido y desagradable.
El presidente estadounidense no solo arremetió en contra del sermón, sino que también emitió algunos calificativos para la líder espiritual que buscaba generar consciencia en el líder político.
“La llamada obispa que habló en el Servicio Nacional de Oración el martes por la mañana era una radical de izquierda que odiaba a Trump“, escribió en tono desafiante el gobernante estadounidense.
Según Trump, la religiosa no fue convincente ni inteligente a la hora de pedir misericordia; cayendo en comentarios inadecuados y haciendo de su sermón aburrido y poco inspirador.
“Tenía un tono desagradable y no era convincente ni inteligente”, agregó. “Además de sus comentarios inapropiados, el sermón fue muy aburrido y muy poco inspirador. ¡No es muy buena en su trabajo! ¡Ella y su iglesia le deben una disculpa al público!”, apuntó.