El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, sorprendió al afirmar que “puedo hacer lo que quiera con Cuba”.
La declaración de Trump agudiza el debate sobre el futuro de la política exterior de Estados Unidos hacia la isla.
Esta postura refuerza la visión unilateral que históricamente ha marcado las relaciones Cuba-EEUU.
El presidente, conocido por endurecer sanciones contra el gobierno cubano durante su mandato, sugiere ahora que contaría con autonomía absoluta para definir acciones contra la isla.
“El presidente de Estados Unidos tiene la potestad total de decidir sobre Cuba”, afirmó.
Expertos advierten que este enfoque podría tener amplias repercusiones tanto para el pueblo cubano como para la diplomacia regional.
Repercusiones de su política exterior hacia Cuba
Los años de Trump en el poder estuvieron caracterizados por una política de máxima presión sobre La Habana.
Restableció restricciones levantadas por sus predecesores y calificó al gobierno cubano de “régimen autoritario”.
Su regreso demostró que viene más severo que años anteriores, imponiendo sanciones más duras y el fin de cualquier intento de acercamiento bilateral.
Las palabras de Trump prenden las alarmas entre sectores que buscan un cambio en las relaciones Cuba-EEUU y la normalización del comercio, el turismo y los lazos consulares.
Sin embargo, otros observan con escepticismo la posibilidad real de acciones extremas, considerando los límites constitucionales y el papel del Congreso en la política exterior.