El gobierno de Venezuela denuncia hostilidad de EEUU por supuestos intentos de obstaculizar la actividad pesquera en sus aguas nacionales.
Según declaraciones emitidas el 16 de septiembre, autoridades venezolanas acusan a la administración estadounidense de realizar actos provocativos que afectan el trabajo de pescadores locales y la soberanía marítima.
La cancillería de Venezuela denunció un aumento en las operaciones de patrullas estadounidenses cerca de la frontera marítima venezolana, interpretándolas como actos de agresión y hostilidad.
Para Caracas, estos movimientos buscan intimidar y restringir el libre ejercicio de su flota pesquera, afectando así la economía nacional y la seguridad alimentaria de miles de familias.
“Denunciamos y dejamos constancia de la grave violación a la soberanía nacional por parte del gobierno de los EE.UU., cuando el pasado 12 de septiembre, un buque destructor de la armada estadounidense interceptó de forma ilegal al pesquero venezolano ‘Carmen Rosa’ en nuestra Zona Económica Exclusiva, reteniendo a sus 9 pescadores en una acción desproporcionada”, cita un comunicado.
Respuesta internacional y repercusiones en la región
El pronunciamiento de Venezuela ha generado reacciones diversas en la comunidad internacional.
Mientras organismos regionales analizan la situación, analistas advierten que este tipo de tensiones podría impactar los acuerdos de pesca y el comercio marítimo en el Caribe.
Además, expertos llaman a la cooperación como vía para evitar una escalada que perjudique a países vecinos y al intercambio regional.
Esta situación recuerda antecedentes diplomáticos, donde la soberanía de aguas territoriales ha sido un punto delicado entre Estados Unidos y países latinoamericanos.
El gobierno venezolano hizo un llamado a organismos multilaterales para mediar y poner fin a lo que califica como actos de “hostilidad y agresión” por parte de EEUU.