La administración del presidente Donald Trump planea reducir significativamente las operaciones de la Iniciativa de Observatorios Oceánicos (OOI, por sus siglas en inglés), una extensa red científica que durante más de diez años ha recopilado información sobre el estado de los océanos y los efectos del cambio climático.

La red está compuesta por más de 900 instrumentos instalados en distintas zonas marinas, los cuales permiten monitorear variables como las corrientes oceánicas, la temperatura del agua, la biodiversidad y otros indicadores fundamentales para la investigación científica.

La decisión fue anunciada por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF), que informó el inicio de un proceso para reducir el alcance del programa. El anuncio se produjo pocos días después de que la administración reemplazara a los integrantes del organismo independiente encargado de supervisar la institución.

La propuesta ha generado críticas entre investigadores y representantes del Partido Demócrata. Algunos especialistas consideran que la medida podría limitar la capacidad de estudiar fenómenos relacionados con el clima y los ecosistemas marinos, mientras que legisladores aseguran que la reducción del programa podría resultar más costosa a largo plazo.

El posible desmantelamiento del sistema se suma a otras decisiones impulsadas por la administración Trump relacionadas con la explotación de recursos marinos, incluyendo iniciativas para ampliar la minería en aguas profundas y flexibilizar ciertas regulaciones pesqueras, acciones que han despertado inquietud entre expertos ambientales.

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