Un nuevo hallazgo ha captado la atención de la comunidad científica. La presunta ubicación del Arca de Noé, uno de los misterios históricos más fascinantes, podría haber sido revelada gracias a un mapa antiguo recientemente descubierto por investigadores internacionales.
El llamado “mapa del Arca de Noé” habría sido elaborado hace siglos y sugiere un lugar específico donde, según la tradición bíblica, el arca habría descansado después del gran diluvio.
De acuerdo a información recogida por el New York Post, el mapa fue encontrado en archivos de Anatolia, Turquía, y fue analizado por un grupo de expertos en textos antiguos y arqueología.
El documento muestra características topográficas que coinciden con descripciones bíblicas del Monte Ararat, el legendario lugar donde se asentó el Arca de Noé tras el diluvio universal.
El descubrimiento del mapa ha reavivado el debate sobre la existencia real del Arca de Noé.
Varios arqueólogos enfatizan que, aunque el documento es intrigante, aún es necesario realizar más estudios para confirmar que el sitio señalado coincide con evidencia física y geológica.
Sin embargo, el mapa se considera un avance significativo en la búsqueda, pues es uno de los pocos registros cartográficos antiguos que apuntan con precisión a una ubicación concreta.
Investigadores citados por medios internacionales destacan que la región de Anatolia ha sido objeto de expediciones desde hace décadas, y que este hallazgo podría dar un nuevo impulso a las búsquedas científicas.
Los arqueólogos podrían estar un paso más cerca de localizar el lugar de descanso final del Arca de Noé tras notar una peculiar característica en un mapa mundial de 440 años llamado Planisferio
Génesis 8:4 destaca que el legendario recipiente acabó en las “montañas de Ararat” tras el Gran Diluvio de 150 días que inundó la Tierra.
Casualmente, las dimensiones del supuesto lugar de la tumba del arca coincidían con las medidas bíblicas, que la describían como 300 codos de largo, 50 codos de ancho y 30 codos de alto — aproximadamente 515 pies por 86 pies por 52 pies.

“Dios le dijo a Noé que trajera a los animales. Así que estos animales se habrían quedado allí, además de Noé y su familia”, dijo Andrew Jones, investigador de Noah’s Ark Scans. “Lo interesante es que estos vacíos se alinean bajo tierra – y no son simplemente aleatorios.”
Añadió que la termografía infrarroja (IRT), una tecnología de detección térmica capaz de detectar formaciones en profundidad bajo tierra, detectó “un casco con forma de barco aún preservado en lo profundo del suelo.”

Científico cree haber encontrado el mapa que confirma la existencia del arca de Noé
Como sorprendente han calificado el hallazgo de un mapa que confirma la existencia del arca de Noé, una de las historias más impresionantes de la Biblia.
El descubrimiento está en manos del asiriólogo Irving Finkel, quien ha desvelado que el mapa más antiguo del mundo contiene márgenes referentes a la creación de una enorme arca y un diluvio.
Imago Mundi, el mapa más antiguo encontrado en Mesopotamia en 1882, es uno de los hallazgos más impresionantes del mundo, y su valor arqueológico sería mayor si se confirma que hace referencia al arca de Noé.
“El mapa contiene referencias a uno de los relatos más famosos de la Biblia”, informó el Museo Británico, ente que tiene en su poder el Imago Mundi.
La tabilla muestra un mapa con vista aérea del mundo. “En el centro del mapa está Mesopotamia, entre los ríos Éufrates y Tigris (mencionados en la Biblia)”, se informó sobre la posibilidad de encontrar indicios de que la historia del arca de Noé sí fue real.
“La figura de criaturas míticas y tierras que son frutos de la especulación y no de la evidencia se encuentran en el mapa”, dando la posibilidad de que la historia sí es real o solo es una copia de la historia mesopotámica.
El experto asegura que la historia es la misma de la Biblia, la cual posiblemente se fue transmitiendo de generación a generación, y apropiándose los judíos del pilar narrativo.
Según del relato babilónico del arca de Noé, el protagonista se llama Utnapishtim, quien construyó un arca por mandato de Dios.
“Esto es algo bastante sustancioso, bastante interesante de pensar porque muestra que la historia era la misma y, por supuesto, que una llevó a la otra”, aseguran los estudiosos.
Un ex agente de la CIA sostiene que sabe dónde se encuentra el Arca de la Alianza
Recientes documentos desclasificados de la CIA han reavivado el interés en la mítica Arca de la Alianza, un objeto sagrado de la tradición judeocristiana que, según la Biblia, contenía las tablas con los Diez Mandamientos entregados a Moisés.
El exagente de la CIA Ed Dames afirmó que conoce la ubicación exacta del Arca, basándose en su experiencia en el proyecto Stargate, un programa secreto del Ejército estadounidense que empleaba espectadores remotos para obtener información sobre lugares y objetos distantes. Dames, quien entrenó a otros en esta técnica, aseguró que la búsqueda de la reliquia fue parte de los ejercicios de entrenamiento del programa, que estuvo en operación entre 1977 y 1995.
La CIA experimentó con la llamada “visión remota”, una técnica en la que individuos entrenados supuestamente podían proyectar su conciencia para obtener información sobre objetos o lugares distantes. En una sesión realizada el 5 de diciembre de 1988, un clarividente identificado como “espectador remoto Nº 32” describió un objeto similar a un ataúd, elaborado con madera, oro y plata, resguardado en un sitio subterráneo y protegido por entidades sobrenaturales.
La visión del psíquico detalló que la estructura estaba decorada con serafines y rodeada de edificaciones con cúpulas similares a las de las mezquitas, lo que sugeriría una ubicación en Oriente Medio. Además, aseguró que cualquier intento de abrir el contenedor por la fuerza resultaría en la destrucción de quienes lo intentaran, debido a un “poder desconocido”.
Sin embargo, la comunidad científica ha rechazado la validez de la visión remota, considerándola una pseudociencia sin evidencia comprobada. Joe McMoneagle, uno de los principales involucrados en estos experimentos, declaró al New York Post que este caso en particular carece de credibilidad y que, sin la presentación física del Arca, no hay fundamento para tales afirmaciones.
Pese a las controversias, el mito del Arca de la Alianza sigue cautivando al público, como lo demostró el éxito de la película En busca del arca perdida de Steven Spielberg en 1981. Mientras algunos creen que el Arca sigue oculta en algún lugar del mundo, otros sostienen que su existencia es meramente simbólica. Sea como fuere, este misterioso objeto continúa siendo fuente de fascinación y especulación.
